El automóvil evoluciona hacia nodo inteligente en la ciudad

Un nuevo informe sitúa al coche conectado en el centro de un ecosistema urbano más seguro, eficiente y orientado al dato, con impactos en negocio, tráfico y seguridad vial.
5 de septiembre, 2025
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El automóvil está transitando de máquina aislada a nodo inteligente dentro de la ciudad. El informe “Digitalización y conectividad en la industria automotriz: panorama actual y perspectivas futuras”, elaborado por Next Mobility en el marco del PERTE VEC. El informe apunta que la combinación de urbanización creciente (más del 68 % de la población vivirá en ciudades a mitad de siglo) y revolución digital coloca a la movilidad en el corazón de la sostenibilidad y de la calidad de vida. El documento anticipa que el vehículo conectado actuará como plataforma digital clave de la movilidad del siglo XXI.

Según el estudio, este nuevo paradigma se apoya en la integración de modos (metro, autobús, coche compartido o bicicleta) bajo una misma capa digital, la conectividad en tiempo real entre vehículos, infraestructuras y usuarios, y la electrificación con optimización de rutas. Se añade, un enfoque de seguridad vial apoyado en automatización progresiva y una experiencia de uso centrada en el modelo de Movilidad como Servicio. En ese contexto, el coche conectado emerge como emisor y receptor de información con infraestructuras, otros vehículos y la nube. Cada vehículo puede intercambiar hasta 25GB de datos por hora y, en configuraciones avanzadas, generar hasta 4TB diarios, lo que habilita servicios como: seguros personalizados, aparcamiento inteligente, mantenimiento predictivo o recarga bidireccional.

El informe describe la evolución desde los sistemas de asistencia al conductor (ADAS) hacia copilotos virtuales capaces de integrar múltiples funciones, filtrar información relevante, reducir la carga mental del usuario y adaptar el estilo de conducción. Esta transición se apoya en IA, que también se aplica a la gestión del tráfico urbano, la planificación dinámica del transporte público, la detección de incidentes en tiempo real y el soporte conversacional a los viajeros. La inteligencia artificial impulsa el salto desde los asistentes de conducción hacia copilotos virtuales y sistemas urbanos capaces de reducir esperas y optimizar el flujo de vehículos.

El documento subraya el potencial de la digitalización del vehículo como herramienta de seguridad pública. Con el error humano presente en la mayoría de siniestros, las tecnologías de asistencia obligatorias y la conectividad podrían contribuir a reducir la siniestralidad. Para 2038, la Comisión Europea estima que podrían salvarse más de 25.000 vidas y evitarse al menos 140.000 lesiones graves en Europa.

La dimensión económica se refleja en previsiones de crecimiento del mercado de tecnologías automotrices futuras. El estudio calcula que este mercado superará los 1,6 billones de dólares en 2034, con tasas de crecimiento anual por encima del 20%. Esta proyección se apoya en el valor del dato como activo: el volumen que generan los coches (superior al consumo mensual de miles de móviles) abre vías de negocio que van de las pólizas “paga como conduces” a modelos de “Charging-as-a-Service”.

Junto a las oportunidades, el informe identifica retos para el despliegue: proteger la ciberseguridad del vehículo conectado, ya considerado infraestructura crítica; definir marcos claros de privacidad y gobernanza de datos; y garantizar la interoperabilidad para evitar un ecosistema fragmentado. La aceptación social es otro factor determinante, que condicionará el ritmo de adopción de la conducción autónoma o de esquemas de tarificación dinámica. El despliegue de la movilidad conectada exige ciberseguridad, protección de datos e interoperabilidad, además de confianza ciudadana.

En materia de automatización, hoy predominan los niveles intermedios (L2 y L2+). El avance hacia L3 y L4 requerirá mejorar la fusión sensorial, la percepción en entornos complejos y arquitecturas de computación más potentes. La automatización total (L5) se consolidaría primero en nichos como robotaxis urbanos o corredores logísticos. Tecnologías como edge computing, deep learning o GNSS de nueva generación se consideran habilitadoras de vehículos más autónomos, precisos y seguros.

El informe enmarca estas conclusiones en el contexto del PERTE VEC, que respalda la investigación de Next Mobility en IA, modelos predictivos y optimización energética orientadas a flotas, sostenibilidad y cumplimiento normativo. El objetivo declarado es que la digitalización de la automoción no solo implique un cambio tecnológico, sino también una transformación urbana y económica que alcance a todos los segmentos sociales.