Durante los últimos años, la Fundación Ecología y Desarrollo, conocida por su acrónimo ECODES, y la firma asesora Nalba Advisors han colaborado en el desarrollo de proyectos de especialización técnica. Entre los trabajos conjuntos realizados previamente se encuentran el diseño de metodologías para cuantificar el impacto de carteras de bonos verdes y sociales en entidades financieras, así como la creación de índices sintéticos para evaluar la vulnerabilidad social. En paralelo, también han elaborado herramientas destinadas a identificar riesgos climáticos en el tejido corporativo y métodos para estimar las emisiones de alcance 3 en grandes carteras empresariales.
Como resultado de esta trayectoria de trabajo, ambas entidades han formalizado un acuerdo estratégico para impulsar soluciones de medición y gestión del impacto ambiental, social y socioeconómico. Esta alianza, enfocada al tejido institucional y corporativo, tiene el propósito de proporcionar a las organizaciones metodologías que faciliten el diagnóstico y la toma de decisiones en un entorno regulatorio cada vez más exigente y dinámico.
Pedro Rodríguez López, socio de Nalba Advisors en ESG y Sostenibilidad, señala:
“Este acuerdo refuerza una forma de trabajar en la que creemos: rigor técnico, visión de negocio y ejecución aterrizada. Medir impacto ya no es un ejercicio de reporte, es una capacidad estratégica para competir mejor, gestionar riesgos con anticipación y tomar decisiones con más calidad”.
Por su parte, Pablo Barrenechea, director de la Misión de Acción Climática y Mercado de la Sostenibilidad en ECODES, destaca: “Llevamos más de tres décadas impulsando la acción climática y la transformación económica con impacto real. La unión con Nalba Advisors nos permite escalar soluciones útiles para que más empresas, administraciones públicas y otras entidades integren la sostenibilidad en su núcleo de decisión, con métricas robustas y foco en resultados”.
La iniciativa surge como respuesta a la evolución de la normativa europea, que introduce el concepto de doble materialidad en la planificación estratégica y los informes de sostenibilidad. Este marco establece que las empresas deben evaluar cómo sus actividades afectan al entorno y cuantificar los efectos financieros que los cambios ambientales o sociales generan sobre la propia entidad. En consecuencia, el análisis de impacto pasa a integrarse en la operativa central de las compañías para priorizar decisiones financieras y anticipar posibles riesgos corporativos.
En la actualidad, inversores, clientes y administraciones públicas exigen datos verificables sobre los efectos reales en el capital natural, económico, construido y social corporativo. La propuesta conjunta de estas firmas combina la modelización cuantitativa con el análisis en descarbonización para responder a esta necesidad del mercado. Tal y como han explicado los responsables técnicos de la iniciativa, el objetivo final es transformar la recopilación de métricas en una capacidad estratégica que permita a las entidades gestionar riesgos con anticipación y mejorar su gobernanza, adaptando el marco de trabajo a la realidad sectorial y al nivel de madurez de cada organización.



