Dreamforce 2025 se presenta como el evento clave para la adopción de tecnologías emergentes, con la inteligencia artificial como motor de la transformación digital. Este año, el foco ha estado en cómo la IA está redefiniendo procesos empresariales, no solo mediante la automatización, sino también a través de la personalización de la experiencia del cliente, lo que supone un cambio en la interacción de las compañías con sus públicos.
En este contexto, Wam Global analiza las claves que marcarán el futuro del marketing y de la relación con el cliente. La compañía sitúa a la IA conversacional y a los agentes virtuales como herramientas esenciales para afrontar los retos actuales, transformando la relación empresa-cliente y llevando la personalización a un nuevo nivel.
Los agentes virtuales, nueva capa de interacción
La evolución de los agentes virtuales está modificando la manera en que las empresas se relacionan con los usuarios. Según Wam Global, la próxima fase de esta transformación se apoyará en agentes que, además de automatizar, personalizan la experiencia de forma más eficiente y fluida que las aplicaciones móviles tradicionales. Estos sistemas, impulsados por IA conversacional avanzada, pueden adaptarse a necesidades individuales y gestionar procesos complejos de forma autónoma.
Un ejemplo de esta tendencia es el agente Anna, desarrollado por Wam Global para AR Hotels. Este agente no se limita a responder consultas básicas de los huéspedes: también ofrece recomendaciones adaptadas y gestiona tareas como reservas y actividades. El caso de AR Hotels con el agente Anna ilustra una integración capaz de resolver consultas, proponer recomendaciones y tramitar reservas, con impacto en la eficiencia operativa y en la experiencia del cliente. La posibilidad de integrarse con sistemas existentes y operar en múltiples plataformas permite una atención continua y personalizada, independientemente del momento o del canal.
Impacto en la experiencia del cliente y en el marketing digital
Desde Wam Global subrayan que el éxito pasa por una integración estratégica de estos agentes, alineada con los objetivos del negocio y con las necesidades humanas. El propósito no es solo automatizar, sino mejorar la interacción, ofrecer respuestas más adaptadas y apoyar a las organizaciones para ganar agilidad y eficacia en sus procesos. Integrar agentes de forma estratégica, alineados con los objetivos de negocio, es clave para mejorar la interacción y ofrecer respuestas más personalizadas.
La incorporación de IA conversacional en ventas y atención abre nuevas posibilidades en marketing digital. Con experiencias más próximas a las expectativas del consumidor, las marcas pueden fortalecer su vínculo con sus públicos y sostener relaciones más duraderas a lo largo del ciclo de vida del cliente.
Próxima etapa: agentes proactivos y seguridad del usuario
Wam Global prevé que los agentes virtuales se convertirán en una parte esencial de las estrategias digitales. En un horizonte cercano, estos sistemas asumirán funciones hoy resueltas por aplicaciones móviles, simplificando procesos, mejorando la accesibilidad y elevando el nivel de personalización. La compañía anticipa que, en un futuro cercano, los agentes reemplazarán muchas funciones hoy cubiertas por las apps, simplificando la interacción y elevando la personalización.
De cara a 2030, el planteamiento es que estos agentes gestionen tareas cotidianas, comprendan a los usuarios y se adelanten a sus necesidades. La integración de tecnologías como la realidad aumentada y el metaverso se proyecta como un elemento para crear experiencias más inmersivas e interactivas. A medida que evolucionen, su capacidad no se limitará a automatizar, sino también a optimizar proactivamente: desde sugerir y gestionar compras, hasta coordinar actividades antes de que el usuario lo solicite. Así mismo, se prevé que la comunicación entre agentes se apoye en estándares emergentes impulsados por plataformas como Mulesoft. Wam Global describe agentes proactivos que anticipan necesidades, se coordinan mediante estándares emergentes y refuerzan la protección frente a fraudes o suplantaciones.
Como ocurre con toda adopción tecnológica, también aparecen nuevos retos. Entre ellos, la necesidad de proteger al usuario frente a agentes maliciosos. En paralelo al avance de sus capacidades, estos sistemas se orientarán a defender al usuario ante amenazas como el fraude o la suplantación, con el objetivo de ofrecer una experiencia más segura.



