El desarrollo de medicamentos y la investigación científica dependen en gran medida de tecnologías algorítmicas avanzadas, impulsadas recientemente por acuerdos entre grandes corporaciones tecnológicas y compañías farmacéuticas. Sin embargo, la ejecución física de los experimentos en el laboratorio ha continuado siendo un proceso manual y aislado del entorno digital. Para dar respuesta a este desajuste tecnológico, los emprendedores Luis Alvear, Álvaro Buitrago y Daniel de la Pedraja fundaron Dimenso, una empresa que ha establecido su base de operaciones en la zona de Boston, cerca de instituciones académicas y corporativas vinculadas a la biotecnología. El equipo de la compañía cuenta con profesionales procedentes de entidades reconocidas en el ámbito académico y empresarial de los Estados Unidos.
Con el objetivo de digitalizar esta última etapa del proceso de investigación, la compañía ha diseñado unas gafas inteligentes equipadas con IA que registran el trabajo de laboratorio en tiempo real. Mediante el uso de tecnologías de visión artificial y el reconocimiento de comandos de voz, este dispositivo captura y estructura automáticamente las acciones y los datos generados por los científicos. Este sistema permite documentar los procesos sin intervención manual y convertir la información de cada experimento en datos útiles para las fases posteriores de la investigación, conectando el espacio físico con los sistemas informáticos corporativos.
Luis Alvear, CEO y cofundador de Dimenso explica: «La inteligencia artificial ha transformado el mundo digital, pero gran parte del trabajo físico que ocurre dentro del laboratorio sigue siendo manual. Ahí es donde queremos llevar la IA: al mundo físico, entendiendo el trabajo científico mientras ocurre. Esto nos permite reducir ineficiencias y errores que generan un gran coste cada año para el sector. Nuestra tecnología convierte el trabajo diario en datos estructurados y trazables al instante, automatiza la documentación y ayuda a los científicos a identificar optimizaciones y decidir sus próximos pasos, para que puedan experimentar más, aprender más rápido y acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos».
Raquel Bernal, Managing Partner Director de Draper B1 señala: «Vimos una oportunidad excepcional en una compañía que aborda un problema de productividad claro y cuantificable. Su capacidad para identificar un punto de dolor crítico del mercado, junto con un equipo joven basado en Boston, se refleja en una tracción temprana validada por grandes instituciones».
La implementación de esta herramienta busca principalmente reducir los fallos humanos y asegurar la trazabilidad de la información. Según los responsables de la empresa, llevar la IA al entorno físico permite detectar desviaciones de forma instantánea. Esto evita la necesidad de repetir investigaciones completas, un problema frecuente que suele generar retrasos significativos y elevados sobrecostes para la industria. Los datos manejados por la propia firma apuntan a que su plataforma disminuye en más de un 60% el tiempo dedicado a tareas administrativas y multiplica la velocidad de análisis de los resultados experimentales. Todo ello facilita que el personal investigador pueda centrarse en la toma de decisiones y acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos.
Para impulsar este desarrollo tecnológico, la compañía ha cerrado una ronda de financiación de 600.000€, una operación que ha estado encabezada por la firma Draper B1 y que ha contado con el respaldo de Next Tier Ventures. Desde la entidad inversora principal señalan que la decisión de apostar por este proyecto se fundamenta en su capacidad para resolver un problema de productividad cuantificable en el mercado. Así como en la validación previa que la tecnología ha obtenido por parte de diferentes instituciones de investigación. Con el capital obtenido, la empresa tecnológica prevé acelerar su expansión comercial en la industria farmacéutica y biotecnológica, focalizando sus esfuerzos tanto en Estados Unidos como en el mercado español, donde en la actualidad ya mantiene vías de colaboración con diversos centros académicos y corporativos.
Foto: La Ecuación Digital
