El pasado mes de enero de 2026 tuvo lugar el lanzamiento de OpenClaw, un ecosistema que evidenció la viabilidad de los agentes autónomos de IA para llevar a cabo labores complejas y de múltiples fases durante periodos extensos. La repercusión de esta herramienta, que acumuló un volumen superior a las 100.000 estrellas en la plataforma GitHub durante sus primeros siete días; puso de manifiesto que la evolución tecnológica del sector requiere de asistentes con capacidad para programar, crear entidades subalternas especializadas y aprender a manejar herramientas profesionales por sí mismos.
A pesar de estas capacidades operativas, la implementación de estos agentes plantea un reto organizativo significativo, dado que requieren un acceso profundo a los datos corporativos para resultar productivos. Mientras que las organizaciones exigen controles estrictos de seguridad para autorizar su despliegue. Para dar respuesta a esta necesidad técnica, Dell Technologies ha anunciado la disponibilidad del soporte para NVIDIA NemoClaw y OpenShell. Una arquitectura de código abierto que facilita el funcionamiento seguro de los agentes autónomos mediante un entorno aislado y sin permisos iniciales. Esta solución, desarrollada conjuntamente por ambos fabricantes tecnológicos para su ejecución mediante un único comando, mantiene la privacidad de la inferencia por defecto y aplica políticas de restricción en la propia capa de infraestructura.
El conjunto de herramientas instala el motor de ejecución OpenShell, el cual garantiza un espacio de trabajo protegido para modelos como Nemotron. A su vez, la capa de NemoClaw permite la integración de diferentes agentes de programación, tales como Claude Code, Cursor, Codex y OpenCode, sin requerir modificaciones en el código original del usuario.
Plataformas de escritorio para la ejecución local de inteligencia artificial
Para materializar el uso de este software a nivel de infraestructura física, el fabricante informático ha puesto a disposición del mercado sus nuevas estaciones de trabajo Dell Pro Max. Diseñadas para proporcionar la potencia de cálculo y la memoria necesarias para los flujos de trabajo basados en este tipo de asistentes. Ambos sistemas integrados ya cuentan con el soporte necesario para operar bajo los estándares de seguridad que demanda el entorno de producción.
El modelo Dell Pro Max con GB10 proporciona un rendimiento de hasta un petaFLOP en operaciones de inteligencia artificial dentro de un formato compacto, permitiendo escalar hasta cuatro configuraciones. Este equipo, basado en la arquitectura Grace Blackwe; destaca por su eficiencia energética para mantener a los asistentes siempre activos e incorpora 128 gigabytes de memoria unificada y coherente para operar modelos de gran tamaño. Paralelamente, ambas empresas están desarrollando una variante de este equipo sin conexión externa orientada a entidades gubernamentales. Con el fin de procesar información clasificada en entornos aislados físicamente de cualquier red de telecomunicaciones.
En el segmento de mayor capacidad, la compañía se ha posicionado como el primer ensamblador en comercializar un equipo con el componente Grace Blackwell Ultra Desktop. El sistema Dell Pro Max con GB300 alcanza un rendimiento de veinte petaFLOPS y dispone de 748 gigabytes de memoria, viabilizando la ejecución local de agentes con billones de parámetros sin necesidad de conexión a la nube. Esta capacidad de procesamiento, equiparable a infraestructuras de gran escala como el modelo Frontier, garantiza tiempos de respuesta reducidos y un funcionamiento ininterrumpido en ausencia de conectividad a internet. Para gestionar la temperatura generada por estos componentes, el equipo integra un sistema de refrigeración térmica denominado MaxCool que multiplica por cinco la eficiencia en la disipación del calor.



