El panorama de la seguridad de la información se encuentra en un punto de inflexión debido a la convergencia de dos tecnologías disruptivas. Por un lado, la inteligencia artificial está generando volúmenes de información de gran valor y facilitando a los atacantes el diseño de ofensivas más rápidas y sofisticadas. Por otro lado, la llegada de la computación cuántica amenaza con debilitar los estándares de cifrado actuales utilizados para proteger la información y verificar la integridad de los sistemas. Para dar respuesta a este escenario, Dell Technologies ha presentado nuevas soluciones de ciberseguridad diseñadas para proteger la infraestructura frente a los riesgos de la IA y la computación cuántica. Abarcando toda la pila tecnológica desde los ordenadores de los usuarios hasta el centro de datos.
A nivel de hardware, el fabricante se ha centrado en proteger las capas más profundas del código máquina de los equipos comerciales que verán la luz durante este mismo año. En estos nuevos ordenadores, se refuerza el controlador integrado para validar las actualizaciones de firmware mediante criptografía avanzada y firmas digitales robustas. Un movimiento diseñado para impedir que este componente crítico acepte código malicioso diseñado para sobrevivir a reinstalaciones del sistema operativo. De forma complementaria, un sistema de verificación compara la BIOS con una referencia segura en la nube, marcando el dispositivo y enviando una alerta a los equipos de seguridad en caso de detectar cualquier discrepancia en la configuración base.
En el ámbito de la resiliencia y la respuesta ante incidentes, la compañía busca acortar los tiempos de recuperación operativos. Teniendo en cuenta que menos de la mitad de las organizaciones logran sobreponerse con éxito a un ataque, el software de gestión incorpora un asistente de inteligencia artificial para guiar a los administradores durante las tareas críticas de recuperación. Esta actualización, que ya se encuentra operativa en el mercado; suma también una detección de anomalías perfeccionada que analiza las capturas de estado del almacenamiento para descubrir riesgos de secuestro de datos con mayor antelación desde un panel unificado.
Para proteger la información en ubicaciones de menor tamaño, el próximo mes de abril llegará al mercado un nuevo dispositivo físico que reduce el tiempo necesario para realizar copias de seguridad y restaurar la información. Este hardware se complementa con la reciente actualización del sistema operativo de estos entornos de respaldo. El cual ya es compatible con el protocolo de transporte seguro TLS 1.3 para garantizar el cifrado en tránsito de los datos de acuerdo con los estándares actuales de la industria.
La estrategia de defensa se completa cerrando las brechas de visibilidad en las plataformas donde se concentra la información no estructurada. En este sentido, el servicio de detección gestionada abarca ahora los entornos de almacenamiento de alto rendimiento para inteligencia artificial, permitiendo a los analistas de seguridad automatizar las respuestas ante comportamientos sospechosos. A mediados de abril, esta oferta se ampliará con una nueva opción de detección y respuesta para endpoints que monitoriza cualquier alteración en la configuración de la BIOS. Conectando los hallazgos directamente con el equipo de respuesta ante amenazas para su investigación inmediata.



