El intercambio de tráfico de Internet volvió a marcar un salto relevante en 2025, ya que DE-CIX comunicó que, a través de sus plataformas globales y con más de 4.000 clientes conectados, en 2025 se intercambiaron 79 exabytes (EB) de datos, un 16% más que en 2024 y un 147% por encima del tráfico registrado en 2020. Para situar la magnitud, la compañía equipara esos 79 EB a los datos necesarios para mantener la transmisión de un partido de fútbol en alta definición durante 2,2 millones de años.
Este tipo de nodos (puntos de intercambio de Internet o IX) actúan como infraestructuras donde distintas redes (operadores, proveedores de contenidos, empresas y plataformas cloud) se conectan entre sí para intercambiar datos de forma más eficiente, reduciendo latencia y dependencia de rutas más largas.
En el ámbito europeo, el mayor punto de intercambio de Internet del continente, DE-CIX Frankfurt, también vivió un incremento del tráfico que gestiona, alcanzando los 48 EB, un 6% más que en 2024 y un 65% por encima del nivel de 2021.
La evolución no solo se reflejó en volúmenes anuales, sino también en picos de rendimiento, un indicador que mide la “velocidad” del tráfico en un instante concreto. El día de mayor actividad fue el 9 de diciembre de 2025, cuando el rendimiento global alcanzó los 26,99 terabits por segundo (Tbit/s) a las 20:11 CET. DE-CIX vincula ese máximo con la sexta jornada de la Liga de Campeones de la UEFA, y lo presenta como una muestra del peso creciente de los eventos deportivos en directo sobre el uso de Internet. En ese mismo momento, DE-CIX Frankfurt registró un nuevo récord histórico de 18,73 Tbit/s.
Desde la perspectiva de la demanda, la compañía atribuye el crecimiento a varios vectores concurrentes. En su comunicación, su consejero delegado, Ivo Ivanov, relaciona el aumento del tráfico con el streaming, las cargas de trabajo de la inteligencia artificial, la expansión de los dispositivos conectados y el auge del trabajo remoto e híbrido, además de los repuntes asociados a eventos en directo, lanzamientos de videojuegos y software y acontecimientos globales.
En términos prácticos, para los responsables de TI y de compras tecnológicas esto se traduce en una mayor necesidad de capacidad, redundancia y rutas de interconexión bien dimensionadas para sostener servicios críticos, especialmente cuando los patrones de uso combinan consumo masivo de vídeo con procesos intensivos en datos.
En España, DE-CIX situó a su nodo de Madrid como una pieza ya asentada dentro del ecosistema digital local, un punto de intercambio que cerró 2025 con más de 200 redes interconectadas y un pico anual de 1,56 Tbit/s, en un contexto en el que la interconexión directa entre redes se utiliza para acercar contenidos y aplicaciones al usuario final, con impactos operativos en rendimiento y estabilidad.
La compañía enmarca este crecimiento en una infraestructura distribuida por centros de datos de referencia en la capital y en el acceso a servicios de interconexión global como Cloud Exchange y DirectCLOUD, orientados a facilitar conectividad directa con entornos cloud.
A lo largo de este pasado año también quedó registrado un mínimo de tráfico, que se produjo el 28 de abril, con 595,04 Gbit/s durante un apagón generalizado que afectó a la España peninsular, el Portugal continental y Andorra. Según la información aportada, la reducción se debió a la pérdida de suministro eléctrico en ubicaciones de usuarios finales, lo que limitó la conectividad de los dispositivos, mientras que la infraestructura y los servicios de DE-CIX permanecieron operativos.
Con la vista puesta en el calendario inmediato, en 2026 DE-CIX Madrid celebra su décimo aniversario tras una década de crecimiento sostenido desde su apertura en 2016, tanto en tráfico como en número de redes conectadas. La compañía vincula esta trayectoria con el papel estratégico de España como puerta digital entre Europa, África y América Latina.
En paralelo, DE-CIX describe un cambio en el ecosistema de interconexión de la Península Ibérica que podría alterar la distribución de la conectividad en Europa: la combinación de posición geográfica, desarrollo de infraestructuras y un modelo distribuido de interconexión estaría reforzando el papel de Madrid como nodo conectado con Lisboa, Barcelona y Marsella.
La tesis de la empresa es que este enfoque aporta resiliencia frente a modelos más centralizados y responde tanto al tráfico tradicional Este-Oeste como al crecimiento de flujos digitales entre África y Europa.
Fuera de Europa, los datos comunicados por DE-CIX muestran una expansión relevante en varias geografías; en Norteamérica, el tráfico en la plataforma alcanzó 11 EB en 2025, frente a 7,5 EB en 2024, lo que supone un crecimiento del 46%. Dentro de esta región, Nueva York creció un 16% hasta los 5 EB; Dallas avanzó un 35% hasta los 3,5 EB; y el punto de intercambio más joven de Chicago registró un incremento del 400% hasta superar los 650 petabytes (PB), una unidad equivalente a mil terabytes.
En otras ubicaciones, DE-CIX indicó que Madrid y Dubái registraron 2,7 EB de tráfico de datos en 2025, mientras que Lisboa alcanzó 115 PB. Estambul intercambió 927 PB, un 28% más que en 2024. En el sudeste asiático, el tráfico en la plataforma distribuida creció un 140% hasta 1,2 EB, con Malasia alcanzando los 93 PB.
Finalmente, dos ubicaciones recientes, Ciudad de México/Querétaro y São Paulo, contabilizaron 24 PB y 10 PB respectivamente en sus primeros meses de funcionamiento.



