Los Data Clean Rooms dejan de ser promesa y se consolidan en la gestión del dato

El endurecimiento regulatorio y el fin de las cookies impulsan los Data Clean Rooms, una tecnología de más de 1.200 millones de dólares que gana presencia en España.
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La privacidad intensifica la búsqueda de entornos de análisis seguros; durante los últimos años, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la presión ciudadana sobre el uso de la información personal, han obligado a las marcas a repensar la manera en la que comparten y procesan sus bases de datos. En este contexto han ganado protagonismo los Data Clean Rooms (DCR), espacios virtuales en los que varias organizaciones pueden cruzar y activar registros de forma agregada, anonimizada y cifrada, sin exponer identidades individuales.

El mercado global de los Data Clean Rooms superó los 1.200 millones de dólares en 2024, y la consultora Growth Market Reports cifra en esa cantidad el valor de estas plataformas, previendo que escalen por encima de los seis mil millones hacia 2033, señal de su creciente peso en la economía del dato.

El concepto Data Clean Rooms (DCR) nació en los “walled gardens” de Google, concretados después en Google Ads Data Hub. A esta iniciativa se sumaron Meta y Amazon, y hoy conviven alternativas independientes (como las de Liveramp o Infosum) con módulos integrados en suites de marketing de Adobe o Salesforce.

Los DCR permiten combinar información corporativa y externa sin exponer datos personales. La principal ventaja radica en que cada participante mantiene sus ficheros bajo control, pero puede extraer conclusiones conjuntas en campañas de co-marketing, atribución cruzada o modelización de audiencias. El resultado es una mayor transparencia y un uso más eficiente del first-party data, ese activo que crece en relevancia a medida que desaparecen indicadores clásicos de seguimiento.

Estas soluciones facilitan el cumplimiento regulatorio y optimizan la activación del first-party data. Al operar con datos agregados y encriptados, las compañías reducen riesgos de sanciones e incrementan la precisión de sus modelos de medición publicitaria. También obtienen una visión más holística del recorrido del cliente (desde las interacciones digitales hasta la compra), lo que se traduce en inversiones más ajustadas y campañas mejor calibradas.

En España, su adopción aún es incipiente y depende de casos de éxito y talento especializado. VML THE COCKTAIL, firma de transformación creativa con sede en Madrid, destaca que muchas empresas siguen en fase exploratoria: requieren pruebas tangibles de impacto antes de escalar y se enfrentan a una escasez de profesionales con experiencia en estas herramientas. Aun así, la consultora observa una tendencia clara a la interoperabilidad entre plataformas y a la creación de marcos técnicos y legales comunes que faciliten su despliegue.

Eduardo García, Head of Data & Marketing de VML THE COCKTAIL afirma: “La desaparición paulatina de las cookies de terceros, el foco en los datos de primera parte y los modelos de “data collaboration” son el reflejo de un cambio estructural en la relación entre personas, tecnología y marcas. Durante años, la industria se apoyó en modelos que privilegiaban la eficiencia por encima de la transparencia, y ahora nos enfrentamos a la necesidad -y también responsabilidad- de rediseñar esa lógica. Los Data Clean Rooms suponen una evolución hacia una nueva cultura del dato: una que favorece la colaboración entre actores, protege la privacidad y genera conocimiento sin comprometer la confianza. Su adopción es sinónimo de abrazar un enfoque más inteligente del marketing«.

Para la compañía, adoptar Data Clean Rooms equivale a abrazar un enfoque más inteligente y responsable del marketing.