El fabricante taiwanés de equipos de red y comunicaciones D-Link ha puesto a disposición del mercado su nueva familia de conmutadores de red de la serie DGS-1250, los cuales ya se pueden adquirir a través de los canales de distribución habituales de la marca. Esta gama de dispositivos inteligentes gestionables cuenta con conexiones Gigabit de cobre, alimentación eléctrica a través del cableado de red y cuatro enlaces ascendentes mediante fibra óptica a diez Gigabits por segundo. El propósito principal de estos equipos es satisfacer las crecientes necesidades de capacidad de transmisión de datos en los extremos de las infraestructuras corporativas. En estos puntos perimetrales es donde se conectan tanto los equipos informáticos de los usuarios como los emisores de señal inalámbrica, cuyo funcionamiento óptimo requiere evitar congestiones de tráfico en la fase de acceso.
Gracias a la incorporación de enlaces a diez Gigabits hacia los niveles superiores de la infraestructura, esta arquitectura facilita la implementación de redes de alto rendimiento operativo, a la vez que contiene la inversión económica y la complejidad técnica. La oferta se articula en torno a cuatro modelos concretos adaptados a diferentes volúmenes de demanda, referenciados como: DGS-1250-28X, DGS-1250-28XP, DGS-1250-52X y DGS-1250-52XP. Donde las versiones con la letra P final indican su capacidad de proporcionar suministro eléctrico a otros aparatos. Todas las variantes incorporan los mencionados cuatro puertos de fibra, aptos para conexiones troncales a larga distancia.
Las características técnicas de esta serie contemplan el suministro de energía de hasta 30 vatios por conexión, alcanzando un máximo de 370 vatios en total. Así como una protección frente a sobrecargas eléctricas de 6 kilovoltios en las tomas de cobre. Esta última especificación está pensada para evitar daños en los aparatos vinculados, tales como ordenadores, puntos de acceso inalámbrico o unidades de almacenamiento.
Por otra parte, para las empresas de menor tamaño, estos conmutadores pueden ejercer las funciones de núcleo central de la infraestructura, dado que incorporan herramientas de administración demandadas en este tipo de instalaciones. Entre sus capacidades en la capa de enlace de datos se incluyen la segmentación virtual, el protocolo de árbol de expansión y la agregación de enlaces, a lo que se suma el enrutamiento estático en la capa de red para descongestionar el tráfico troncal.
La protección de la información corporativa se lleva a cabo mediante diversas herramientas integradas, como mecanismos de autenticación basados en el estándar 802.1X, listas de control de acceso y sistemas de mitigación de tormentas de difusión. En cuanto a la administración de los aparatos, el administrador de sistemas dispone de la opción de realizar una configuración en las propias instalaciones a través de un entorno gráfico web o mediante línea de comandos completa, así como de centralizar la gestión de forma remota. Esta última alternativa se apoya en la plataforma alojada en servidores externos Nuclias Unity, un entorno que posibilita gobernar de manera conjunta tanto los conmutadores como los emisores inalámbricos en instalaciones de múltiples sedes y clientes.



