Una encuesta de NordVPN constata que la adopción de VPN de pago aumenta en España, pero un 13% de los usuarios sigue optando por servicios gratuitos. La compañía de ciberseguridad sostiene que, pese a una sensibilización creciente en torno a la privacidad y la protección de los dispositivos, persiste una base estable de usuarios que se decanta por alternativas sin coste, un comportamiento que puede comprometer datos y actividades en línea.
La privacidad y la seguridad son el principal motivo de uso: el 69% menciona estas razones. Dentro de ese interés, un 37% afirma que busca salvaguardar la confidencialidad de sus datos y de su actividad en internet, mientras que un 32% pone el foco en proteger dispositivos y cuentas. La lectura que hace NordVPN es que la preocupación por la huella digital se ha trasladado al día a día del usuario, lo que empuja la adopción y orienta las expectativas sobre qué debe ofrecer un servicio de este tipo.
El conocimiento crece: el 71% afirma saber qué es una VPN y el 32% la utiliza a diario, según la compañía. Con ese telón de fondo, la tecnológica sostiene que el uso cotidiano se asienta, pero insiste en la necesidad de educación práctica para configurar y emplear la herramienta de forma adecuada ante un entorno de amenazas en evolución.
En paralelo, la permanencia del 13% en servicios gratuitos se asocia (siempre según el análisis de la empresa) con modelos que pueden entrar en conflicto con la privacidad. NordVPN advierte de prácticas de recopilación y venta de datos a terceros, de la utilización de cifrados obsoletos o infraestructuras débiles y de la presencia documentada de código malicioso en determinadas aplicaciones sin coste. En palabras de su dirección técnica, el atractivo de lo “gratis” puede traducirse en una exposición mayor: cuando no hay un pago directo, el modelo suele financiarse con información personal. Los servicios gratuitos conllevan riesgos por modelos de negocio basados en datos, menor seguridad técnica y presencia documentada de software malicioso.
De cara al próximo año, un 3% de quienes no usan VPN prevé empezar a utilizarla, lo que la empresa interpreta como un síntoma de mayor sensibilización y de transición hacia servicios de pago para obtener garantías de protección. Este interés refuerza el movimiento cultural hacia una protección digital más proactiva, en el que la VPN se percibe menos como un complemento y más como un componente habitual del uso de internet.
La encuesta fue encargada por NordVPN y realizada por las firmas externas SYNO International, Norstat y Cint entre el 4 y el 26 de agosto de 2025. Participaron entre 800 y 1.000 encuestados en 23 mercados, todos ellos usuarios de internet de entre 18 y 74 años. El trabajo de campo estableció cuotas por edad, género y región para asegurar muestras representativas a escala nacional en cada país analizado.
