Según datos recientes de la industria, la recuperación de los sistemas tras sufrir un incidente de ciberseguridad sigue siendo un proceso lento para la mayor parte del tejido empresarial. Un informe sobre la ciberresiliencia corporativa publicado en 2026 revela que más de la mitad de las compañías necesitan un promedio superior a cuatro días y medio para restablecer sus operaciones después de un ataque.
Además, a esta métrica se le suma el hecho de que muchas organizaciones descubren las deficiencias de sus planes de contingencia únicamente cuando el daño ya se ha materializado, en gran medida debido a la creciente complejidad de las aplicaciones modernas y sus recursos asociados.
Es por todo esto que Commvault ha presentado una serie de actualizaciones para su herramienta Cloud Rewind, cuyo objetivo principal es el de ampliar la capacidad de protección y recuperación de configuraciones para los recursos alojados en Microsoft Azure, facilitando a las organizaciones un restablecimiento más ágil de sus aplicaciones en la nube y de la infraestructura subyacente que las hace funcionar.
El proceso de reconstruir entornos tecnológicos manualmente se caracteriza por su lentitud y su vulnerabilidad a los errores humanos. Las aplicaciones actuales dependen de una red interconectada de servicios en la nube, infraestructura y configuraciones que exigen ser restauradas simultáneamente. Para solventar este reto operativo, Cloud Rewind realiza un rastreo continuo de los recursos en la nube, mapeando las dependencias de los programas para coordinar la reconstrucción de todo el entorno desde una plataforma centralizada.
Con su reciente actualización, la plataforma triplica su alcance sobre el entorno de Microsoft, logrando cubrir en la actualidad el 62% de los tipos de recursos de Azure orientados al ámbito empresarial que se encuentran disponibles en el mercado. El sistema también permite a los departamentos de TI ejecutar simulacros de recuperación en entornos aislados y carentes de conexión a Internet, lo que facilita evaluar la preparación técnica antes de que ocurra una crisis real.
Además de la ampliación de cobertura, la herramienta ha incorporado integraciones más profundas con las funciones de copia de seguridad y recuperación del mismo fabricante. A través de una función denominada grupos de protección, el software unifica los datos de los aplicativos y las configuraciones en una única interfaz, evitando que los técnicos tengan que alternar entre múltiples soluciones independientes a la hora de planificar y ejecutar las restauraciones.
Paralelamente, el sistema ha sumado políticas avanzadas destinadas a la protección dinámica a gran escala, un mecanismo que añade automáticamente los recursos detectados en función de su etiqueta, su región o su tipología a través de múltiples plataformas, utilizando para ello un solo flujo de trabajo. De esta manera, los administradores pueden proteger grandes volúmenes de activos digitales sin la necesidad de incorporarlos uno a uno.
El impacto de reducir los tiempos de inactividad resulta crítico en sectores como la logística internacional, donde cualquier interrupción afecta directamente a las cadenas de suministro y a la confianza de los clientes. Distintas entidades de este sector han indicado que el uso de este tipo de soluciones les permite recuperar no solo archivos individuales, sino la totalidad de su entorno operativo en cuestión de horas.
La solución Cloud Rewind se encuentra ya disponible comercialmente como una carga de trabajo complementaria dentro del entorno en la nube de Commvault, con un enfoque en la protección y recuperación centrada en las aplicaciones. Por su parte, la cobertura ampliada para los recursos de Microsoft Azure se desplegará a lo largo de los próximos meses.
El modelo de facturación del servicio se calcula tomando como base la cantidad de recursos en la nube que la organización decida proteger.
