Cloudflare OS constituye un espacio de trabajo de IA de código abierto que se ejecuta sobre su propia red global, proporcionando a los usuarios corporativos herramientas adaptadas al funcionamiento de su empresa, a la par que permite el acceso a los sistemas internos sin necesidad de desplegar nueva infraestructura ni invertir meses en desarrollos a medida.
Inicialmente, se encuentra disponible en el repositorio de código abierto de la empresa, y contará próximamente con el apoyo de socios de implementación globales, como Presidio y Happy Cog, para adaptar el sistema a entornos corporativos específicos.
El origen de este entorno se encuentra en las propias herramientas internas que la compañía desarrolló para su plantilla, permitiendo a los empleados investigar, generar documentos con datos en tiempo real, y automatizar tareas. El sistema es accesible directamente desde el navegador web y no requiere de conocimientos de programación, lo que facilita que cualquier resultado generado por la IA pueda convertirse en una aplicación funcional con bases de datos aisladas y controles de acceso.
Su arquitectura se basa en un modelo de confianza cero (Zero Trust) por defecto, en el que los agentes automatizados inician su actividad sin permisos y sólo acceden a la información estrictamente necesaria. A través de conectores regulados, los responsables de los sistemas internos pueden determinar con precisión qué datos puede consultar o modificar la IA.
Supervisión y control del tráfico de la IA
Para complementar este entorno de trabajo y abordar los retos de seguridad y sobrecostes asociados al uso generalizado de estas tecnologías, Cloudflare también ha presentado Identity-Aware AI Gateway, una herramienta que centraliza todas las peticiones dirigidas a modelos de IA en un único punto, vinculando cada solicitud a una identidad verificada de un usuario o sistema automatizado. La nueva pasarela elimina la dependencia de claves de programación compartidas, integrándose directamente con la infraestructura de identidad de la empresa.
Esta centralización permite a los responsables de TI de las organizaciones, aplicar filtros automáticos que eliminan datos confidenciales, como contraseñas o nombres de empleados, antes de que alcancen a los proveedores externos de inteligencia artificial. Además, facilita la limitación del ancho de banda y el almacenamiento en caché de solicitudes recurrentes para frenar el gasto descontrolado.
Dane Knecht, director técnico de Cloudflare afirma: «Cuando la seguridad es poco ágil, se convierte en un obstáculo que frena la innovación. Ahora mismo, las empresas temen las facturas inesperadas relacionadas con la IA o las fugas accidentales de datos, así que su instinto es bloquear el acceso y limitar lo que los equipos pueden desarrollar. Conectar nuestros controles de acceso directamente al AI Gateway cambia esa dinámica. Los equipos tienen la libertad de trabajar con cualquier modelo de IA que elijan. El departamento de informática obtiene visibilidad en tiempo real, medidas de seguridad y los controles presupuestarios que realmente necesitan».
Junto a la pasarela, se ha introducido la función User Insights, orientada al análisis del comportamiento. Este complemento crea un perfil de referencia basado en el uso habitual que cada empleado o sistema automatizado hace de las herramientas de inteligencia artificial. Si la plataforma detecta anomalías o un incremento inusual en el gasto de un perfil específico, emite una alerta inmediata al equipo de informática. Igualmente, la herramienta analiza la eficiencia de las operaciones, identificando situaciones en las que se emplean modelos de alto rendimiento para tareas básicas. Permitiendo sugerir alternativas más ligeras y económicas para optimizar los presupuestos tecnológicos.
