Hace apenas un mes, Anthropic puso en marcha el proyecto Glasswing con el objetivo de reforzar la seguridad del software que sostiene buena parte de la infraestructura digital mundial antes de que los modelos de inteligencia artificial cada vez más capaces puedan ser empleados con fines ofensivos. Ahora, la firma acaba de publicar un primer balance de resultados que dibuja un panorama tan prometedor como inquietante para los responsables de la seguridad informática en las organizaciones.
Junto a la cincuentena de socios que forman parte del proyecto, Anthropic ha empleado el modelo Claude Mythos Preview para localizar más de diez mil vulnerabilidades de severidad alta o crítica en algunos de los componentes de software más relevantes del ecosistema digital.
Anthropic ha optado por no detallar todavía la mayor parte de los fallos localizados en cumplimiento de la convención sectorial que establece un plazo de 90 días entre el descubrimiento y la divulgación pública, o de 45 días una vez disponible el parche. Desde la firma consideran que revelar los hallazgos antes de tiempo pondría en riesgo a los usuarios finales.
La mayoría de los partners del proyecto han identificado individualmente cientos de vulnerabilidades de alta o crítica severidad en sus propios sistemas, y varios de ellos han comunicado que su tasa de detección se ha multiplicado por más de diez. Cloudflare, uno de los participantes, ha localizado 2.000 fallos en sus sistemas de enrutamiento crítico, de los cuales 400 son de severidad alta o crítica, con una tasa de falsos positivos que su equipo considera inferior a la de los expertos humanos.
Las evaluaciones externas refuerzan este diagnóstico; el AI Security Institute del Reino Unido sostiene que Mythos Preview es el primer modelo capaz de resolver de extremo a extremo sus dos campos de pruebas cibernéticas, simulaciones de ataques en varias fases. Por su parte, Mozilla localizó y corrigió 271 vulnerabilidades en Firefox 150 durante las pruebas con el modelo, una cifra más de diez veces superior a la obtenida en Firefox 148 con Claude Opus 4.6. La plataforma independiente XBOW lo describe como un salto sustancial respecto a los modelos existentes en su evaluación de explotación web, y los recientes ExploitBench y ExploitGym, dos pruebas de referencia académicas diseñadas para medir las capacidades de desarrollo de exploits, lo sitúan como el modelo con un mayor rendimiento.
Y, según Anthropic, sus efectos ya se aprecian en el calendario de actualizaciones del sector, puesto que la última publicación de parches de Palo Alto Networks incluyó más de cinco veces el número habitual de correcciones, Microsoft ha anunciado que sus entregas mensuales seguirán creciendo durante un tiempo, y Oracle está detectando y reparando fallos a un ritmo varias veces superior al previo.
En un terreno distinto al de la búsqueda de vulnerabilidades, Mythos Preview también ayudó a una entidad bancaria de la cual no ha revelado el nombre, a detectar y frenar una transferencia fraudulenta de 1,5 millones de dólares, después de que un atacante comprometiera la cuenta de correo de un cliente y realizara llamadas telefónicas suplantando su identidad.
También en proyectos de código abierto
Además de su actividad con las empresas partners del proyecto Glasswing, Anthropic ha utilizado Claude Mythos para analizar, durante los últimos meses, más de un millar de proyectos de código abierto que sostienen buena parte de la infraestructura software de Internet y de la que usa la misma compañía, hallando 23.019 vulnerabilidades de todo tipo de severidad, de las cuales el modelo estima que 6.202 son altas o críticas.
De ese subconjunto, 1.752 ya han sido evaluadas por seis firmas independientes de investigación en seguridad, o por la propia Anthropic en un pequeño número de casos. El 90,6% resultaron ser verdaderos positivos, y el 62,4% se confirmaron efectivamente como de severidad alta o crítica. Manteniendo estas tasas tras el triaje, la previsión es que el proyecto acabe haciendo aflorar cerca de 3.900 vulnerabilidades graves o críticas únicamente en el ámbito del código abierto, una cifra que se espera siga creciendo a medida que prosigan los análisis.
Uno de los casos ya divulgados es el de wolfSSL, una biblioteca criptográfica de código abierto utilizada en millones de dispositivos. Mythos Preview construyó un exploit que habría permitido a un atacante falsificar certificados digitales, abriendo la puerta a la suplantación de sitios web de bancos o proveedores de correo con una apariencia plenamente legítima ante el usuario final. El fallo, ya corregido, ha recibido el identificador CVE-2026-5194, y el análisis técnico completo se publicará en las próximas semanas.
Hasta el momento, Anthropic calcula haber comunicado 530 fallos de severidad alta o crítica a los mantenedores de los proyectos afectados, con otros 827 confirmados pendientes de divulgación. Solo 75 han sido parcheados, y 65 cuentan ya con aviso público. La compañía atribuye este desfase a tres factores: el reciente inicio del plazo de 90 días, la probable infravaloración de los parches aplicados sin aviso público, y la sobrecarga real del ecosistema de mantenedores voluntarios, algunos de los cuales han pedido expresamente que se ralentice el ritmo de notificaciones para disponer de tiempo suficiente para preparar las correcciones. De media, un fallo grave o crítico tarda dos semanas en ser parcheado.
Implicaciones para los responsables de TI en las organizaciones
Anthropic advierte de que modelos con capacidades similares a Mythos Preview estarán pronto disponibles a través de otros proveedores, lo que obliga al sector tecnológico a prepararse para gestionar un volumen muy superior de hallazgos. El período de transición, en el que las vulnerabilidades se descubren con rapidez creciente pero se corrigen al ritmo tradicional, configura una ventana de riesgo que los responsables de TI deben tener presente al planificar sus políticas de actualización y respuesta.
Las recomendaciones de la compañía pasan por acortar los ciclos de parcheado, facilitar a los usuarios finales la instalación de actualizaciones y reforzar los controles básicos definidos por organismos como el NIST estadounidense o el National Cyber Security Centre británico, entre ellos la autenticación multifactor, el endurecimiento de las configuraciones por defecto y el mantenimiento de registros exhaustivos para tareas de detección y respuesta. La idea de fondo es no depender de que un parche concreto llegue a tiempo.
Para apoyar al ecosistema, Anthropic lanzaba hace unos días en beta pública su herramienta Claude Security, dirigida a clientes de Claude Enterprise, que permite analizar bases de código y proponer correcciones. Según informa la misma compañía, en sus tres primeras semanas de disponibilidad, Claude Opus 4.7 se ha utilizado para parchear más de 2.100 vulnerabilidades.
Anthropic también ha puesto también en marcha un programa de verificación que permite a los profesionales de la ciberseguridad usar sus modelos para investigación de vulnerabilidades, pruebas de penetración o ejercicios de red team sin determinadas salvaguardas pensadas para evitar usos maliciosos, y ha abierto a clientes cualificados las herramientas internas empleadas durante el proyecto, incluyendo skills personalizadas, un entorno que orquesta el análisis del código mediante subagentes y un constructor de modelos de amenazas. Cisco, otro de los partners, ha liberado su Foundry Security Spec con un propósito similar.
A todo esto se le suma una alianza con el proyecto Alpha-Omega de la Open Source Security Foundation, destinada a apoyar a los mantenedores en la gestión del aluvión de informes de fallos, así como el respaldo de Anthropic al desarrollo de los citados ExploitBench y ExploitGym.
La firma aprovecha para recordar que todavía no ha liberado los modelos de la clase Mythos al público general porque considera que ninguna compañía, ella misma incluida, dispone aún de salvaguardas suficientes para impedir su uso indebido. Esta misma contención es la que motiva el proyecto Glasswing, ya que si un modelo de capacidades equivalentes llegase al mercado sin las protecciones adecuadas, la explotación de software vulnerable resultaría drásticamente más barata y accesible para casi cualquier actor malicioso.
Los próximos pasos del proyecto contemplan su ampliación a más partners, incluyendo los gobiernos de los Estados Unidos y de países aliados, y la eventual liberación general de modelos de esta clase una vez se hayan desarrollado las salvaguardas necesarias.


