La red global de comunicaciones se sustenta en la actualidad en cerca de 600 cables submarinos que gestionan la demanda de capacidad digital, un tráfico que se encuentra en una fase de crecimiento continuado a causa del desarrollo de la IA y de los nuevos servicios en la nube. En este escenario, las empresas Meta y Ciena han llevado a cabo de forma conjunta una serie de pruebas en un par de fibras del sistema de cable Bifrost, una infraestructura de transporte de datos que enlaza Singapur, Indonesia, Filipinas, Guam y la costa oeste de los Estados Unidos.
Durante el desarrollo de estos ensayos, Meta y Ciena han logrado transmitir datos a una velocidad de 800 gigabits por segundo a través de un enlace óptico de 16.608 kilómetros entre Singapur y California. Esta consecución técnica establece una marca mundial de distancia para una longitud de onda de portadora única sin regeneración. Lo que significa en la práctica que la señal óptica fue capaz de viajar de extremo a extremo de la ruta sin necesidad de utilizar equipos intermedios para amplificarla o reconstruirla a lo largo del trayecto submarino.
Eficiencia técnica y adaptación a nuevas cargas de trabajo
Para alcanzar este rendimiento, la operación empleó la tecnología óptica coherente WaveLogic 6 Extreme de Ciena, la cual se integró en la solución de red submarina de la compañía mediante el uso de la plataforma Waveserver y sistemas de línea reconfigurables. En comparación con la generación anterior de módems de la firma proveedora, esta nueva tecnología proporciona hasta 1,6 Tbps por cada longitud de onda, duplicando la capacidad previa, al tiempo que mejora la eficiencia espectral en un 15%. Así mismo, el hardware incorpora una velocidad de transmisión programable que facilita la optimización de la capacidad del enlace y garantiza la viabilidad operativa de las conexiones de 800 Gb/s tanto en despliegues terrestres como submarinos.
Además del alcance kilométrico, los resultados de los ensayos arrojaron una capacidad total de 18 Tbps por segundo por par de fibra, reduciendo a la mitad el consumo energético y el espacio físico necesario respecto a sistemas anteriores. El equipamiento terminal requerido para esta prueba ocupó un volumen de únicamente diez unidades de rack y operó con un margen de funcionamiento excedentario. Esta disminución de los requisitos eléctricos y de espacio físico en las estaciones de amarre de los cables contribuye a minimizar la huella de carbono de las instalaciones. Un factor técnico necesario para que las organizaciones alcancen sus objetivos de cero emisiones netas corporativas.
Más allá de los datos de laboratorio, la adaptación de esta red submarina resulta indispensable para garantizar el volumen y la latencia mínima que exige el despliegue intercontinental de modelos de IA. La evolución de estas infraestructuras permite a las grandes empresas tecnológicas gestionar plataformas capaces de soportar cargas de trabajo intensivas a gran escala de forma sostenible, asegurando la viabilidad del transporte masivo de información entre continentes a largo plazo.



