Check Point presenta un servicio de evaluación de seguridad para mitigar los riesgos corporativos de la IA

Check Point ha lanzado un servicio de evaluación que ayuda a las organizaciones a detectar y corregir vulnerabilidades de configuración, especialmente ante el creciente uso de herramientas de IA, reforzando el control de acceso y la protección de datos.
3 de septiembre, 2026
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Check Point Software Technologies ha anunciado el lanzamiento de Security Hardening Assessment, un servicio diseñado para abordar los desafíos de seguridad que surgen con la adopción de la inteligencia artificial en el entorno empresarial. A medida que las compañías integran estas tecnologías, se incrementan los riesgos asociados a debilidades previas en las infraestructuras digitales. Los excesos en los permisos otorgados a los usuarios, los errores de configuración acumulados y una gestión de datos inadecuada pueden generar una gran exposición cuando los sistemas automatizados acceden directamente a aplicaciones y activos críticos de información.

Este nuevo producto, desarrollado por la división de servicios de la firma tecnológica, combina la evaluación realizada por especialistas con herramientas de validación automatizada. Su propósito es detectar de forma proactiva las brechas en la configuración de los sistemas y establecer prioridades para su resolución en función del impacto real que tendrían sobre la operativa del negocio. Ofreciendo así una visión constante y transparente sobre la eficacia de las medidas de protección implementadas.

La integración de asistentes automatizados, complementos y flujos de trabajo inteligentes trasciende los límites de los usuarios tradicionales. Estas herramientas no operan de forma aislada, sino que requieren conectarse a repositorios internos de conocimiento, entornos en la nube, interfaces de programación y bases de datos. Cada una de estas integraciones supone una nueva potencial vía de entrada a la red corporativa. De hecho, las previsiones del sector indican que los incidentes vinculados a la IA podrían llegar a representar una cuarta parte de las brechas de seguridad en las grandes corporaciones para el año 2028.

Uno de los problemas más frecuentes es que estas nuevas soluciones tienden a exponer fallos previos en la infraestructura tecnológica. Por ejemplo, si un asistente hereda los permisos excesivos de una cuenta de servicio mal configurada, podría facilitar el acceso a información estratégica a usuarios que no deberían tener autorización, convirtiendo un error menor en un riesgo crítico. Para evitar que estos errores menores se conviertan en incidentes graves, las compañías deben asegurar sus controles básicos antes de expandir el uso de estas tecnologías.

Esto implica llevar a cabo una serie de validaciones previas de seguridad. En primer lugar, es necesario comprobar exhaustivamente la identidad y los accesos de todos los perfiles. Desde administradores de sistemas hasta las propias integraciones automatizadas, aplicando siempre el principio del mínimo privilegio para que solo procesen datos de flujos previamente autorizados. Así mismo, las empresas deben revisar la exposición y clasificación de su información sensible antes de permitir que los modelos consulten dichos datos. A esto se suma la necesidad de confirmar que los sistemas de registro de eventos, la monitorización continua y las alertas tempranas funcionan correctamente en todas las aplicaciones vinculadas. Finalmente, resulta imperativo establecer pautas de configuración que se comprueben periódicamente frente a la incorporación de nuevo software, herramientas o personal.

Dado que las redes empresariales cambian y evolucionan de forma ininterrumpida, una evaluación estática del riesgo resulta insuficiente. El nuevo servicio proporciona una supervisión ininterrumpida mediante la validación automática de más de medio centenar de controles de protección, facilitando informes de cumplimiento normativo y pautas de resolución priorizadas.

Desde la dirección de la división de servicios de la compañía, Eitan Lugassi-Gilad señala que: “La desviación de la configuración es un fenómeno inevitable en entornos tecnológicos dinámicos. El verdadero desafío para los equipos de seguridad no radica en intentar identificar cada pequeño problema de forma manual, sino en comprender cuáles son las brechas que realmente importan y resolverlas proactivamente antes de que se traduzcan en una exposición real para el negocio”.