Según apuntan en el comunicado conjunto emitido por ambas compañías, este año 2026 se perfila como un periodo decisivo para la adopción de la inteligencia artificial, en el que una gran parte de las organizaciones ha decidido comprometer inversiones a largo plazo, un escenario que marca la transición desde las fases iniciales de experimentación hacia la búsqueda de un valor económico y de eficiencia sostenida en el tiempo.
En este contexto, los responsables tecnológicos identifican que el principal obstáculo para la adopción masiva ya no reside en el software en sí, sino en la preparación previa de los datos, la adaptación de los modelos operativos y el conocimiento específico de cada industria.
Para dar respuesta a esta maduración del mercado, Capgemini ha establecido una alianza corporativa con OpenAI, la cual se centra en el despliegue de la plataforma de agentes digitales Frontier de OpenAI. Esta nueva herramienta tiene como propósito principal la creación, integración y gestión de «colaboradores virtuales» automatizados que puedan ejecutar funciones concretas en los distintos departamentos de una organización. Por su parte, la firma de consultoría se centrará en resolver los retos técnicos y de estructuración de la información a los que se enfrentan las empresas al intentar implementar estos sistemas en su operativa diaria.
La colaboración integra los conocimientos sectoriales y de gobernanza de datos de Capgemini con las herramientas de software corporativo de OpenAI para desarrollar procesos automatizados a gran escala con la finalidad de generar nuevos flujos de trabajo que involucren a múltiples agentes digitales, acortando así los tiempos necesarios para que las organizaciones obtengan un retorno de su inversión tecnológica.
Brad Lightcap (ChiefOperatingOfficer de OpenAI) ha explicado que el acuerdo permitirá reducir la distancia temporal entre los avances técnicos de investigación y su aplicación real, mientras que Aiman Ezzat (CEO de Capgemini) apunta que esta integración mutua servirá para diseñar soluciones de negocio a largo plazo que antes resultaban inviables.
Para materializar estos planes, Capgemini constituirá una unidad de producción especializada, y ambas compañías conformarán un equipo de trabajo conjunto destinado a trasladar los proyectos piloto hacia operaciones reales en industrias como el comercio minorista, las finanzas, la salud o la energía.
Este grupo contará con profesionales certificados que colaborarán de manera directa con el departamento de ingeniería de despliegue de OpenAI, y su labor consistirá en expandir el uso de estas herramientas de manera segura y controlada a través de distintas áreas de negocio y territorios geográficos, proporcionando la capacidad de implantación necesaria para generar resultados cuantificables en toda la estructura de las organizaciones.



