Capgemini ha confirmado su integración en el proyecto EURO-3C, una iniciativa europea encabezada por Telefónica y respaldada por la Comisión Europea que reúne a 87 organizaciones del continente para desarrollar una infraestructura tecnológica federada. Este consorcio tiene como objetivo integrar redes de telecomunicaciones, computación en la nube, inteligencia artificial y procesamiento de datos cerca del usuario final, un concepto conocido técnicamente como computación en el extremo o edge computing, y cuya finalidad es reducir al mínimo los tiempos de respuesta de los sistemas informáticos.
El plan contempla el despliegue de una red formada por más de setenta nodos de computación en la nube y en el extremo, distribuidos por dieciocho países europeos, una arquitectura diseñada con un enfoque multioperador y multiproveedor para facilitar el procesamiento de información en tiempo real y proporcionar conectividad con una latencia muy baja.
Estas características resultan fundamentales para sostener aplicaciones corporativas e industriales avanzadas en sectores estratégicos como la movilidad autónoma y conectada, la automatización de fábricas, el transporte o la gestión de sistemas energéticos inteligentes, y los servicios públicos.
Con esta colaboración, la Unión Europea busca construir las bases de un ecosistema seguro e interoperable que refuerce la soberanía digital de la región y reduzca su dependencia estratégica de terceros. La iniciativa congrega a operadores de telecomunicaciones, proveedores de servicios de alojamiento en la nube, desarrolladores de tecnología, centros de investigación y socios del ámbito industrial, que tienen el propósito conjunto de fomentar la innovación corporativa sobre un entorno de intercambio de datos altamente fiable, abierto y transparente.
Dentro del consorcio, Capgemini asume la responsabilidad de dirigir las capacidades relacionadas con la soberanía y la interoperabilidad de los datos. La firma aplica su conocimiento técnico en la creación de espacios de datos descentralizados para garantizar que la seguridad, la privacidad de la información y el estricto cumplimiento de las normativas europeas se integren desde la fase inicial de diseño de la infraestructura.
Así mismo, la consultora incorpora herramientas de inteligencia artificial orientadas a optimizar la gestión de los recursos y promover un uso sostenible de las redes, una aportación técnica que facilita la convergencia entre la capacidad de cálculo de los servidores y las telecomunicaciones, lo que incrementa el rendimiento global del despliegue.
Desde la dirección de Capgemini en España, su consejero delegado, Laurent Perea, ha valorado esta participación comunitaria como un paso indispensable para la consolidación de este ecosistema de nueva generación. Los responsables de la empresa señalan que la unificación de recursos de red, nube y computación edge dentro de un marco de trabajo escalable, permitirá acelerar la creación de una base tecnológica segura, lo cual actuará como un motor para impulsar las oportunidades de negocio y la competitividad de las compañías en todo el territorio europeo.
