La Comisión Europea ha puesto en marcha una convocatoria de evidencia orientada a preparar la próxima Estrategia Europea de Ecosistema Digital Abierto (lo cual equivale a software y soluciones de código abierto). Su objetivo es el de respaldar las ambiciones de la Unión Europea para asegurar su soberanía tecnológica, un concepto que, en términos prácticos, se traduce en buscar reducir las dependencias críticas de actores externos y, de paso, mejorar la capacidad de elección y control sobre tecnologías clave.
En ese marco, Bruselas considera el software de código abierto como un elemento especialmente relevante y, de esta manera, la Comisión Europea prevé definir un enfoque estratégico para el sector del código abierto en la UE y presentar una revisión de la estrategia de software de código abierto de 2020 a 2023.
La iniciativa parte de un diagnóstico dual: por un lado, la Comisión apunta a la existencia, en el conjunto de la Unión, de comunidades de desarrolladores de código abierto activas y alineadas con los derechos y los principios digitales europeos. Por otro, subraya que gobiernos y empresas europeas mantienen una fuerte dependencia de tecnologías digitales no comunitarias, lo que, según su planteamiento, limita opciones, afecta a la competitividad y añade dificultades en materia de ciberseguridad.
En términos de peso económico y técnico, la Comisión sostiene que el software de código abierto sustenta entre el 70% y el 90% de todo el código de la economía digital. Pese a esta presencia, parte del valor generado por las comunidades europeas de código abierto se traslada fuera de la UE, con beneficios que a menudo terminan en grandes empresas tecnológicas de otros mercados. La Comisión sitúa esta cuestión en un contexto de crecimiento de la importancia del código abierto, incluyendo su papel en ámbitos como la computación de alto rendimiento y la computación en el borde o edge, que acerca el procesamiento de datos a donde se generan para reducir latencias y dependencia de centros remotos.
El planteamiento también reconoce obstáculos para escalar soluciones nacidas en el entorno abierto. La Comisión identifica barreras relevantes para los actores europeos, como el acceso limitado a capital de crecimiento (financiación orientada a expandir proyectos más allá de etapas iniciales) y a infraestructuras esenciales. En este sentido, sostiene que apoyar a las comunidades únicamente mediante programas de investigación no ha sido suficiente para escalar con éxito soluciones de código abierto.
La futura estrategia se plantea como complementaria al próximo Cloud and AI Development Act y se apoya en iniciativas comunitarias ya desplegadas, entre ellas el programa Next Generation Internet y el consorcio Digital Commons European Digital Infrastructure Consortium (EDIC), recientemente lanzado.
La Comisión invita a participar a comunidades y desarrolladores de código abierto, empresas, administraciones públicas, industria e instituciones de investigación. En concreto, solicita que las partes interesadas identifiquen barreras para la adopción del código abierto, expongan su valor añadido y aporten propuestas de medidas concretas a nivel de la UE para reforzar el ecosistema.
La redactado final de la estrategia, prevista para el primer trimestre de 2026, aspira a fijar un marco integral que cubra todo el ciclo de vida del código abierto, desde el desarrollo hasta su integración en el mercado. En paralelo, la Comisión ha fijado el cierre de la consulta: el plazo para enviar comentarios termina este próximo 3 de febrero, y las aportaciones pueden remitirse a través de la Comisión Europea.



