El grupo empresarial Bosch ha reestructurado su anterior incubadora interna para dar forma a una nueva unidad denominada Bosch Business Innovations, orientada a detectar oportunidades en el mercado y desarrollar áreas operativas al margen de su actividad tradicional. Para impulsar esta estrategia, la compañía invertirá 200 millones de euros en los próximos cinco años con el objetivo de crear veinte empresas emergentes de base tecnológica antes de 2.030. Esta iniciativa operará de forma paralela a las divisiones de investigación y desarrollo y de capital riesgo de la corporación.
En el plano operativo, el modelo de esta nueva entidad se fundamenta en la colaboración con estudios de emprendimiento externos para gestar proyectos empresariales desde su etapa inicial. En esta alianza, la corporación aporta su infraestructura industrial, capacidad de fabricación, financiación y conocimiento en el análisis de datos. Mientras que los socios externos proporcionan enfoques novedosos y mayor agilidad comercial. El máximo responsable de la unidad, Axel Deniz, ha señalado en este sentido que la estrategia persigue aunar los recursos técnicos de una corporación consolidada con la velocidad de ejecución propia de las organizaciones de nueva creación. Con el fin de acelerar este crecimiento, la estructura permite la entrada temprana de fundadores independientes y capital externo.
Durante el periodo inicial de actividad de la incubadora, los recursos financieros se destinarán al desarrollo de herramientas para la salud digital, plataformas informáticas para la industria inteligente y soluciones para la sostenibilidad medioambiental. Dentro del ámbito sanitario, los trabajos se centrarán en los sistemas de monitorización remota de pacientes, aprovechando la experiencia previa de la firma en la fabricación de sensores para responder a las necesidades derivadas del envejecimiento demográfico y la digitalización de los centros asistenciales.
En lo referente al sector industrial, los esfuerzos se orientarán a la creación de software diseñado para optimizar los procesos de manufactura, apoyándose en el uso de sistemas basados en inteligencia artificial. Finalmente, en el terreno de la gestión medioambiental, los nuevos proyectos explorarán métodos técnicos para la captura, almacenamiento y utilización de dióxido de carbono orientados a facilitar la descarbonización de los entornos industriales. La corporación contempla la posibilidad de incorporar nuevos sectores de actividad a esta planificación durante los próximos ejercicios.



