La incorporación de herramientas de IA en los entornos corporativos ha generado nuevos retos de seguridad que, en la actualidad, superan la capacidad de protección de muchas organizaciones. Según los datos de la industria basados en encuestas a más de 1.200 profesionales del sector, casi la mitad de las empresas carecen de una visibilidad completa sobre las aplicaciones de este tipo que utilizan sus plantillas. Ante este escenario, las previsiones del mercado apuntan a que, para el año 2030, más de un 40% de las corporaciones experimentarán incidentes de seguridad o de cumplimiento normativo derivados de implementaciones no autorizadas.
Para dar respuesta a esta problemática, Bitdefender ha anunciado la disponibilidad de GravityZone AI Visibility and Control, una solución diseñada para ofrecer a las organizaciones y a los proveedores de servicios gestionados un mayor control sobre esta superficie de ataque en expansión. El objetivo principal de este desarrollo es permitir una adopción tecnológica segura en los entornos de trabajo sin añadir complejidad a las operaciones diarias de los departamentos técnicos.
Esta nueva funcionalidad se integra como un complemento dentro de la plataforma unificada de la compañía, la cual ya proporciona capacidades de detección y respuesta de endpoints, seguridad nativa en la nube y reducción dinámica de la superficie de ataque. Empleando el agente de software ya existente, el sistema rastrea los diferentes entornos para localizar tanto las aplicaciones autorizadas como las que no lo están, incluyendo modelos de lenguaje local, asistentes de programación o servicios en la nube. La nueva herramienta de Bitdefender permite a los equipos informáticos obtener un inventario detallado que expone la IA en la sombra, asignando niveles de riesgo a cada elemento detectado para facilitar su mitigación.
Una vez clasificado el uso de estas aplicaciones según su nivel de riesgo, los responsables técnicos pueden aplicar políticas de gobernanza aprovechando los controles de la plataforma central. Esto hace posible restringir o bloquear el acceso a determinadas herramientas basándose en los parámetros de filtrado web y control de aplicaciones. Además, al operar en conjunto con los sistemas de telemetría de la compañía, se establece una base de comportamiento esperado para los agentes de software. La recopilación continua de datos facilita ajustes automáticos en la postura de seguridad frente a la actividad anómala de la IA, reduciendo la exposición sin requerir intervención manual.
El diseño de esta herramienta responde al cambio de paradigma provocado por los ataques cibernéticos modernos, los cuales se ejecutan a la velocidad de las máquinas y acortan drásticamente el tiempo disponible entre la vulneración inicial y el impacto real.
Daniel Daraban, vicepresidente de productos de Bitdefender Business Solutions Group dice: “La adopción de la IA avanza más rápido de lo que la mayoría de los equipos de seguridad pueden gestionar, dejando a las organizaciones expuestas a riesgos que no pueden ver. Para cerrar esa brecha, se requiere una mentalidad de seguridad centrada en la prevención, que identifique y detenga las amenazas desde el principio, antes de que lleguen a los niveles de detección y respuesta o a las capas de defensa superiores. GravityZone AI Visibility and Control aplica esta misma mentalidad a la IA, permitiendo a las organizaciones adoptarla con confianza y sin riesgos y costes adicionales innecesarios”.
Detener las amenazas en sus primeras fases de ejecución, antes de que alcancen las capas de defensa superiores, resulta fundamental para proteger la infraestructura corporativa. La integración de la gestión de riesgos de IA en la misma plataforma de protección centraliza la prevención, detección y respuesta, evitando la adquisición de soluciones independientes y sobrecostes asociados.
En cuanto a su despliegue comercial, la nueva capacidad de visibilidad y control ya se encuentra a disposición tanto de los nuevos clientes como de los actuales que operen bajo el sistema operativo Windows. Por su parte, la compatibilidad con el resto de plataformas y sistemas operativos del mercado está planificada para futuras actualizaciones del producto.
