La decisión de mover cargas críticas a la nube en el sector público y en industrias altamente reguladas suele depender menos de la potencia tecnológica y más de aspectos de gobernanza, control y cumplimiento. Es por ello que hace unos pocos días, AWS (Amazon Web Services) presentó su nuevo servicio AWS European Sovereign Cloud como respuesta a los requisitos europeos de soberanía digital que, según la compañía, se han ido haciendo más complejos en ámbitos como la residencia de datos, el control operativo y la independencia en la gobernanza del servicio.
Este servicio ya se encuentra disponible de forma general para clientes, pudiendo contratarlo a través de Amazon Web Services EMEA.
En Estados Unidos ya hace tiempo que la firma dispone de un servicio análogo, adaptado a las necesidades de las administraciones públicas estadounidenses.
El despliegue comienza con la primera región de esta nube soberana, situada en el estado de Brandeburgo, en Alemania, que opera de forma independiente de las regiones AWS existentes. Al igual que otras regiones cloud, incorpora varias zonas de disponibilidad, que son centros de datos separados dentro de la misma región, pensados para aportar redundancia de energía y conectividad.
Desde AWS indican que con este diseño buscan mantener la operativa de forma continuada incluso si se interrumpe la conectividad con el resto del mundo.
En términos de expansión, la compañía plantea extender la huella desde Alemania al conjunto de la UE para dar soporte a requisitos de aislamiento, residencia de datos en el país y baja latencia. Este crecimiento empezará con nuevas Local Zones soberanas en Bélgica, Países Bajos y Portugal. Las Local Zones son ubicaciones más cercanas al cliente que acercan determinados servicios para reducir la latencia. Además, AWS contempla la posibilidad de extender esta infraestructura con Dedicated Local Zones, AI Factories u Outposts en ubicaciones elegidas por el cliente, incluidos sus propios centros de datos.
La propuesta incluye un modelo de operación orientado a limitar dependencias fuera de la UE. Desde AWS señalan que esta nube soberana será operada exclusivamente por residentes en la UE y ubicados geográficamente en la UE, en actividades como operación diaria, soporte técnico y atención al cliente, con una transición progresiva hacia equipos formados únicamente por ciudadanos comunitarios.
En el plano de gobierno corporativo, la infraestructura se gestiona a través de entidades legales europeas constituidas bajo legislación alemana. A esto se le suma un consejo asesor compuesto exclusivamente por ciudadanos de la UE, con la participación de dos representantes independientes de terceros, con el objetivo de aportar supervisión y conocimiento en materia de soberanía.
En materia de residencia de datos, AWS sostiene que el contenido del cliente permanece dentro de la región elegida salvo que el propio cliente decida lo contrario. La compañía extiende esa residencia también a metadatos creados por el cliente generado por el cliente, como roles, permisos, etiquetas de recursos y configuraciones.
En esta infraestructura, AWS incorpora un sistema propio y dedicado de Identity and Access Management (IAM), que es el componente que permite definir quién accede a qué recursos, y un sistema de facturación también independiente, ambos operando dentro de fronteras europeas.
A nivel técnico, AWS afirma que el diseño incorpora controles destinados a evitar accesos desde fuera de la UE, entre los que menciona un proveedor europeo de servicios de confianza para la operación de la autoridad de certificación (la pieza que emite certificados digitales, esenciales para conexiones seguras) y el uso de servidores de nombres dedicados de Amazon Route 53 que utilizarán dominios de nivel superior europeos para sus propios nombres. También añade que la AWS European Sovereign Cloud no tendría dependencias críticas de personal o infraestructura no comunitaria.
En seguridad y cumplimiento, mantiene capacidades de seguridad que ya ofrece en otros entornos, como cifrado, gestión de claves, gobernanza de accesos, y el AWS Nitro System, que es una arquitectura de aislamiento para cargas de computación basada en hardware.
La compañía también afirma que esta infraestructura pasa auditorías independientes de terceros e incluye programas de cumplimiento como ISO/IEC 27001:2013, informes SOC 1/2/3 y la atestación C5 del organismo alemán Federal Office for Information Security (BSI).
En paralelo, AWS indica que el AWS European Sovereign Cloud: Sovereign Reference Framework define controles específicos sobre independencia de la gobernanza, el control operativo, la residencia de datos y el aislamiento técnico, y que se encuentra disponible en AWS Artifact con visibilidad de extremo a extremo mediante atestación SOC 2.
En cuanto a disponibilidad de servicios, AWS comunica que la nube soberana europea arranca con un catálogo amplio para casos de uso corporativos, incluidos servicios de inteligencia artificial y aprendizaje automático como Amazon SageMaker y Amazon Bedrock, capacidades de cómputo como Amazon EC2 y AWS Lambda, y plataformas de contenedores como Amazon EKS y Amazon ECS.
En bases de datos, menciona opciones como Amazon Aurora, Amazon DynamoDB y Amazon RDS, mientras que en almacenamiento señala servicios como Amazon S3 y Amazon EBS, y en red y seguridad, componentes como Amazon VPC, AWS KMS y AWS Private Certificate Authority.
Para el estado actualizado del catálogo, AWS remite a una matriz de capacidades publicada en AWS Builder Center, y también apunta a que la disponibilidad se apoya en un ecosistema de socios que llevarán sus soluciones a esta nube soberana, citando a Adobe, Cisco, Cloudera, Dedalus, Esri, Genesys, GitLab, Mendix, Pega, SAP, SnowFlake, Trend Micro y Wiz, entre otros.
Se mantienen métodos habituales de acceso, como la consola de administración, los SDK y la línea de comandos (AWS CLI), de forma que las empresas puedan integrar este entorno en sus flujos de automatización.
En el plano económico, AWS vincula esta iniciativa a una inversión de 7.800 millones de euros en infraestructura, creación de empleo y desarrollo de habilidades. Según la firma, dicha inversión se espera que contribuya con 17.200 millones de euros a la economía europea hasta 2040 y que apoye aproximadamente 2.800 empleos equivalentes a tiempo completo al año en negocios locales.



