AWS apuesta por animar a que las PYMEs concurran a licitaciones públicas

La modernización de los procesos de licitación pública y la simplificación de los trámites para que las PYMEs digitales puedan contratar con las administraciones se presenta como una palanca económica de gran alcance, según un informe elaborado por Strand Partners para AWS, que estima que medidas en esa dirección podrían impulsar 1,8 millones de nuevos empleos en Europa y aportar 117.000 millones de euros de Valor Añadido Bruto, mientras una encuesta a más de 3.000 PYMEs revela las barreras que hoy frenan su participación, especialmente en la Península Ibérica.
19 de enero, 2026

El informe “Simple, digital-first procurement: The path to adding 1.8 million new jobs to Europe’s digital SMEs”, elaborado por Strand Partners para AWS, apunta a que simplificar y digitalizar la licitación pública podría llevar a la creación de 1,8 millones de empleos en Europa y desbloquear 117.000 millones de euros de VAB (Valor Agregado Bruto). La tesis central del documento sitúa el foco en dos frentes complementarios: modernizar el modo en que el sector público compra tecnología y servicios digitales, y rebajar la carga administrativa que afrontan las pequeñas y medianas empresas cuando intentan acceder a estos contratos públicos.

La base empírica del análisis incluye una encuesta elaborada con datos de más de 3.000 PYMEs digitales europeas, que describe un acceso limitado de estas empresas al mercado de la contratación pública. En el caso específico de la Península Ibérica, una parte relevante de las compañías consultadas reconoce que ni siquiera ha considerado presentarse a concursos públicos.

En Iberia (España y Portugal; el estudio no tiene en cuenta ni Andorra ni Gibraltar) el 43% de las PYMEs digitales encuestadas admite no haber pensado nunca en licitar debido a la dificultad de acceso a estas oportunidades, pese a que el 49% considera que podría formar parte de su estrategia de crecimiento. Esta brecha entre interés potencial y participación real aparece ligada, en gran medida, a la percepción de complejidad del proceso y a los recursos internos necesarios para abordarlo.

El abandono de trámites en curso es otro indicador de fricción en el itinerario de la contratación y, así, entre las PYMEs ibéricas que llegaron a iniciar gestiones para licitar, el 42% las abandonó a mitad del proceso. Al detallar los motivos de tal abandono, el 68% de quienes desistieron señaló que los procedimientos resultaban complejos, el 44% apuntó a la exigencia de demasiada documentación, y el 42% identificó la falta de capacidad interna para continuar con el proceso.

En paralelo, entre las empresas que ni siquiera empezaron, las barreras más citadas fueron requisitos inflexibles en la licitación (39%), complejidad de la documentación a presentar (37%), y visibilidad limitada de las oportunidades (35%).

En conjunto, los datos dibujan un escenario en el que el diseño de los procesos y la forma de publicar o estructurar la información condicionan de manera directa la entrada de proveedores pequeños. En este contexto, las tecnologías asociadas a la nube y a la inteligencia artificial aparecen, para una mayoría, como herramientas de apoyo para reducir fricciones.

Un 83% de las PYMEs ibéricas afirma que las herramientas habilitadas para la nube y la IA son importantes para mejorar su capacidad de participar en la contratación pública. Esta valoración no implica, por sí misma, que el problema sea únicamente tecnológico, pero sí apunta a que la automatización, la estandarización y la simplificación de tareas repetitivas podrían aliviar parte de la carga documental y operativa que se describe en la encuesta.

La dimensión transfronteriza añade otra capa de dificultad. Solo el 32% de las PYMEs digitales de Iberia considera que las reglas son claras cuando estudian licitaciones en otros países de la Unión Europea, lo que sugiere incertidumbre regulatoria o falta de claridad práctica para operar fuera del mercado doméstico.

A esa complejidad se suma la percepción de preparación limitada del lado de la demanda pública para adquirir innovación digital: tan solo el 8% de las PYMEs de la Península Ibérica cree que el sector público está completamente preparado para comprar sus soluciones digitales. La combinación de dudas sobre reglas fuera del país y una confianza reducida en la capacidad de compra para innovación puede actuar como desincentivo incluso antes de valorar la inversión de tiempo que requiere un concurso.

Aun así, los datos también reflejan resultados positivos cuando las compañías deciden avanzar. Entre las PYMEs ibéricas que siguieron adelante en sus procesos de licitación, un 47% logró presentar la documentación con éxito, y el 34% consiguió la adjudicación, un porcentaje ligeramente por encima de la media europea del 33%.

Además, entre quienes lograron estas contrataciones, el 71% declaró un retorno de inversión alto o favorable, lo que sugiere que, una vez superados los obstáculos iniciales, la contratación pública puede ser rentable para parte del tejido de las PYMEs digitales.

Un plan en cuatro etapas para reducir fricción y ganar escala

El estudio plantea una secuencia de cuatro pasos orientada a desbloquear el potencial de las PYMEs digitales en la contratación pública. En una primera fase, se pone el acento en la colaboración previa a la licitación con el objetivo de construir entendimiento entre compradores y proveedores mediante marcos de consulta estructurados.

En ese tramo inicial se mencionan también programas de formación para compradores públicos y orientación en lenguaje sencillo para las PYMEs, de manera que los requisitos y el encaje de las soluciones se aclaren antes de que la empresa asuma el coste de preparar una oferta.

La siguiente etapa se centra en la publicación y el acceso. La propuesta pasa por una puerta de entrada digital única a nivel de la UE, basada en estándares armonizados, APIs abiertas y funcionalidades completas para aumentar visibilidad y accesibilidad. Con ello, el estudio busca atacar de manera directa uno de los frenos citados por las empresas que no iniciaron trámites, consistente en la limitada visibilidad de oportunidades.

El tercer bloque aborda la licitación y la evaluación, con medidas como plantillas estandarizadas, tiempos de adjudicación más cortos y evaluación asistida por IA para rebajar cargas administrativas y orientar el proceso hacia el valor de las propuestas.

La estandarización y la reducción de plazos se alinean, además, con lo que las propias PYMEs ibéricas identifican como incentivos para participar: documentación más corta y menos repetitiva (49%), plataformas de licitación más fáciles y consistentes (49%) y criterios de calificación claros y consistentes (46%).

Finalmente, la fase de contratación y crecimiento pone el foco en la ejecución posterior al concurso, con sistemas de facturación electrónica para facilitar pagos puntuales, herramientas de gestión de contratos basadas en la nube, y el fomento de licitaciones conjuntas para que las PYMEs puedan escalar.

En términos de impacto esperado, el estudio sostiene que esta combinación de medidas podría convertir la contratación pública en un motor de innovación y crecimiento, ya que las PYMEs tendrían más facilidad para presentar propuestas y lograr mejores retornos, mientras que los compradores públicos accederían a un espectro más amplio de soluciones digitales, con potencial mejora de la eficiencia y la efectividad en los servicios.