Los centros hospitalarios se enfrentan habitualmente a retos organizativos derivados de la gestión en papel del consentimiento informado, una práctica que conlleva cargas administrativas, dificultades en el seguimiento documental y diversos costes añadidos. Para abordar esta situación, ASHO ha presentado una plataforma de gestión integral del consentimiento informado que traslada todo el trámite a un entorno digital.
Esta nueva herramienta abarca todas las etapas del procedimiento, desde la emisión del documento hasta su archivo definitivo y posterior consulta por parte de los facultativos. Mediante un correo electrónico o un mensaje corto, el paciente recibe un enlace que le permite acceder al documento desde cualquier dispositivo y revisarlo con antelación sin desplazarse al hospital.
Al tratarse de un archivo que se genera en origen sin formato físico, el sistema elimina la necesidad de imprimir y escanear documentos al integrar automáticamente la autorización firmada en el historial clínico. Además, la herramienta se conecta con los sistemas de información hospitalaria para que el personal sanitario inicie el trámite y realice un seguimiento de los documentos desde su interfaz de trabajo habitual. Los profesionales disponen de un cuadro de mandos que muestra qué autorizaciones están pendientes, cuáles han sido rubricadas y cuáles constan como denegadas.

Gonzalo Hernández, experto en Inteligencia Artificial de ASHO explica: “Buscamos que el paciente llegue a la operación con sus dudas resueltas y que el hospital pueda ahorrar costes de gestión, además de evitar los problemas que genera no encontrar un consentimiento cuando se necesita. En definitiva, queremos utilizar la tecnología para humanizar un proceso que hasta ahora ha tenido un fuerte componente administrativo. La digitalización de este proceso permite a los hospitales ahorrar recursos dedicados a la gestión del papel y, sobre todo, tener en todo momento la certeza de que el consentimiento está disponible cuando se necesita, evitando búsquedas, retrasos y tareas administrativas innecesarias”.
Para facilitar este objetivo, la plataforma incorpora un asistente de inteligencia artificial que responde a las dudas del usuario basándose exclusivamente en los protocolos oficiales del centro hospitalario. Este sistema conversacional permite plantear preguntas mediante texto, voz o a través de opciones preconfiguradas sobre el tiempo estimado de la operación, los riesgos asociados y las pautas previas requeridas. Si la consulta excede la información técnica del protocolo oficial, el sistema deriva de forma expresa al paciente para que consulte con su facultativo.
Como garantía legal y médica del proceso, el intercambio de preguntas y respuestas queda registrado y se adjunta a la firma electrónica final como prueba documental de la comprensión del procedimiento. La solución unifica de esta manera la administración documental, la resolución de consultas, la rúbrica electrónica y la trazabilidad en un único entorno tecnológico que conecta a los pacientes con el área médica.
