En el marco de un discurso sobre acción climática pronunciado en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el secretario general de esta organización multinacional, el portugués António Guterres, realizó un llamamiento a las grandes empresas del sector tecnológico para que en 2030 todos los centros de datos del mundo funcionen completamente gracias a energías renovables.
El consumo energético es una de las grandes preocupaciones de las empresas que construyen centros de datos, así que el suministro continuado de electricidad con garantías es uno de los parámetros que se toman en cuenta en la ubicación de estas grandes infraestructuras.
Y para no depender enteramente del suministro de la red, las empresas dotan a sus construcciones de fuentes de energía renovables, tales como placas solares y molinos de viento, así como acumuladores, que garantizan el suministro de los servidores y la infraestructura que los rodea, en el caso de que falle la alimentación proporcionada por la red.
Algunas firmas, como Amazon, Microsoft o Meta, han estado incluso sopesando la posibilidad de recurrir a pequeños reactores nucleares modulares para saciar sus necesidades de suministro y, de esta forma, no depender de la red de suministro para el consumo.
A su vez, generar su propia energía haría que esta resultara menos cara, contribuyendo así a aligerar los costes operativos del centro de datos.
En su discurso, Guterres recordó que las tecnologías como la inteligencia artificial y las finanzas digitales (seguramente por no decir explícitamente las criptomonedas) son unas grandes consumidoras de energía y que, a la vez, la IA puede suponer una mejora en la eficiencia, resiliencia e innovación de los sistemas de alimentación energética, un factor que debe ser sin duda aprovechado por los gobiernos de todo el mundo.
El secretario general de la ONU refirió a que el consumo de un centro de datos típico dedicado a actividades de la IA puede equivaler fácilmente al de 100.000 hogares, aunque los centros de datos de mayor tamaño pueden llegar a multiplicar por veinte dicha cifra, con un consumo global a nivel mundial que, en 2030, equivaldrá al de todo Japón hoy en día.
Guterres afirma que este nivel de consumo es insostenible, que nuestro deber es convertirlo sostenible, y que el mismo sector tecnológico debe estar al frente de esta lucha, realizando a partir de aquí el llamamiento a las grandes ‘majors‘ del sector tecnológico para que, en 2030, todos los centros de datos del mundo sean impulsados al 100% por energías renovables.
Además, y cómo complemento a esta petición, el secretario general también pidió que el consumo de agua para los centros de datos, que también es considerable ya que se usa para solucionar otro gran problema de estas infraestructuras como es el de la refrigeración, sea sostenible, al igual que en el caso de otras industrias que no especificó.
El discurso íntegro de António Guterres puede encontrarse aquí en inglés y francés.
El gran consumo de recursos energéticos e hídricos ha hecho que la Península Ibérica sea un emplazamiento idóneo para los grandes centros de datos a nivel mundial, puesto que las energías solar y eólica presentan un gran potencial y, además, pueden instalarse en zonas poco habitadas, con lo que el precio del suelo (otro problema para los grandes centros de datos) también desciende.
No obstante, el horizonte del 2030, de aquí a solamente cinco años, para ser demasiado cercano como para que los numerosos grandes centros de datos esparcidos por todo el mundo puedan funcionar exclusivamente con energías renovables.



