Anthropic prepara la llegada de Claude Mythos a la banca europea

La compañía estadounidense ultima la apertura de su modelo de IA a entidades financieras de Europa y Reino Unido en las próximas semanas bajo el paraguas del programa Proyecto Glasswing.
28 de abril, 2026

Según informa el sitio web Finimize, dedicado a la información del ámbito económico, la compañía estadounidense de inteligencia artificial Anthropic ha declarado que prevé abrir el acceso a su modelo de lenguaje grande (LLM) Claude Mythos a las entidades bancarias de Europa y Reino Unido en un plazo que oscila entre los próximos días y unas pocas semanas, con un calendario que permanece sujeto a las revisiones de seguridad que la firma está llevando a cabo antes de cualquier despliegue.

Recordemos que Claude Mythos ha generado polémica por sus avanzadas capacidades para el análisis y la generación de código, de tal manera que Antrophic no lo ha puesto a disposición comercial libre para los usuarios de sus servicios, a diferencia de las anteriores versiones de sus modelos de lenguaje, sino que lo mantiene exclusivamente en versión preview para su uso con socios seleccionados, entre los cuáles se encuentran algunas empresas dedicadas a la ciberseguridad.

En este caso, el acceso al modelo se canaliza a través del Proyecto Glasswing, una iniciativa de Anthropic dirigida a organizaciones que desarrollan u operan infraestructuras de software consideradas críticas. Dentro de este marco, la misma compañía ha confirmado públicamente que JPMorgan Chase, una de las grandes entidades financieras estadounidenses, figura ya entre los usuarios de Mythos. Esta incorporación temprana ha dejado a parte del sector bancario norteamericano por delante en la fase de pruebas, una asimetría que se ha convertido en uno de los puntos de fricción del despliegue.

La distribución desigual del acceso explica buena parte de la presión que afrontan ahora las entidades europeas y británicas. Los bancos que llegan antes a la fase de piloto, pueden transformar la experiencia adquirida en automatizaciones más rápidas, en mejoras del seguimiento de riesgos y en relaciones más estrechas con sus proveedores tecnológicos, ventajas que tienden a consolidarse con el tiempo.

En un ámbito en el que los pilotos suelen desplegarse por fases sucesivas, partir con ventaja puede traducirse en una reescritura anticipada de procesos internos y en defensas reforzadas frente a ciberamenazas, mientras que quienes se incorporan más tarde corren el riesgo de hacerlo cuando estas herramientas ya estén integradas en el trabajo cotidiano.

En esta misma línea, el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, ha reclamado un acceso más equitativo a esta clase de modelos. El argumento del banco central alemán apunta a preservar la competencia justa entre las distintas entidades, y a impedir que los riesgos asociados a un uso indebido se concentren en aquellos actores que avanzan con mayor rapidez.

Siguiendo con la argumentación de Nagel, si el acceso continuase repartido de forma desigual, la brecha entre las entidades que prueban antes la tecnología y el resto podría ensancharse, al mismo tiempo que los riesgos operativos y de ciberseguridad tenderían a acumularse en los puntos en los que la adopción avanza con mayor velocidad, una combinación que las autoridades observan con cautela por sus implicaciones para la estabilidad del sistema financiero.

Según explican en Finimize, el despliegue de modelos como Mythos en el sector bancario ha trascendido el plano puramente tecnológico para situarse en la agenda de los reguladores. Durante las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional, los responsables de política económica advirtieron que los modelos avanzados de inteligencia artificial pueden ampliar la exposición al riesgo cibernético, especialmente cuando se superponen a los denominados sistemas heredados, esto es, las infraestructuras informáticas antiguas que muchas entidades siguen empleando y cuya protección resulta más compleja.

Estos componentes obsoletos actúan como puntos débiles que los atacantes pueden aprovechar, un riesgo que se acentúa cuando sobre ellos se incorporan capacidades nuevas y de gran potencia. Precisamente por ese motivo Anthropic mantiene los controles de seguridad previos al despliegue, lo que también justifica que el ritmo de adopción varíe entre instituciones.