Cloudera y Mistral han establecido una alianza estratégica para integrar herramientas de inteligencia artificial de la segunda en la plataforma de datos híbrida de la primera con el objetivo de proporcionar a las empresas un marco de trabajo que facilite el despliegue de modelos analíticos en diversos entornos, ya sean infraestructuras locales, en la nube o en el extremo de la red, manteniendo en todo momento el control sobre la información corporativa.
En sectores sometidos a normativas estrictas, el movimiento de información confidencial hacia sistemas de terceros supone un riesgo a nivel operativo y de cumplimiento legal. Para solventar este problema, las organizaciones podrán utilizar capacidades avanzadas de inteligencia artificial directamente donde reside su información, evitando los riesgos de trasladar datos sensibles a proveedores externos.
Las funcionalidades aportadas por Mistral incluyen herramientas de programación, razonamiento, procesamiento de voz e inteligencia documental, aplicables sobre grandes volúmenes de datos empresariales.
Los responsables de negocio y alianzas de ambas compañías coinciden en señalar que esta integración responde a la necesidad del mercado de flexibilizar el uso de modelos analíticos especializados. Según explican, el principal objetivo es que las empresas puedan aprovechar el potencial de estas tecnologías sin necesidad de ceder la gestión de su infraestructura técnica, salvaguardando así su propiedad intelectual corporativa y optimizando los costes de despliegue.
Un elemento central de este acuerdo es que la integración del sistema Mistral Forge permite a los usuarios entrenar y personalizar modelos en un entorno controlado, utilizando sus propios recursos de información corporativa.
En paralelo a esta implementación actual, las dos firmas planean llevar esta tecnología al procesamiento en el extremo (edge) para facilitar la inferencia cerca de la fuente de los datos en entornos con conectividad limitada. Esta futura expansión está pensada para aquellas operaciones industriales o de negocio que requieran baja latencia y que no puedan depender de una conexión constante a servidores centralizados.
Con este movimiento, se amplía el ecosistema de aplicaciones para el sector corporativo. Esta colaboración refuerza una estrategia basada en la arquitectura abierta, ofreciendo a las empresas libertad para elegir los modelos e infraestructuras que mejor se adapten a sus necesidades, evitando de este modo la dependencia de un único proveedor tecnológico a la hora de definir su estrategia analítica.
