El proyecto ha requerido una inversión global de 5,8 millones de euros destinados a la edificación de un inmueble de2.372,42 m² y a la compra de equipamiento científico avanzado. La financiación de esta iniciativa ha sido asumida a partes iguales mediante fondos propios de la entidad promotora y aportaciones de la Axencia Galega de Innovación dependiente de la Xunta de Galicia, utilizando los mecanismos de desarrollo regional europeos vinculados a los Fondos FEDER. Tras la finalización de estas obras preparatorias, el Centro Tecnológico AIMEN ha inaugurado sus nuevas instalaciones de fabricación inteligente y sostenible en la localidad pontevedresa de O Porriño. El acto institucional de apertura, celebrado en el recinto contiguo al espacio de aplicaciones láser de la entidad, congregó a cerca de 200 asistentes. Entre los presentes figuraron el presidente del Gobierno autonómico, Alfonso Rueda; el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades y Formación Profesional, Román Rodríguez; el alcalde del municipio, Alejandro Lorenzo. Así como la directiva de la institución promotora y diversos integrantes del tejido empresarial e investigador.
El complejo recién inaugurado se distribuye en dos naves industriales que albergan un par de infraestructuras de investigación e innovación abierta, destinadas a complementar las instalaciones previas dedicadas a la fabricación aditiva. Estos nuevos entornos de trabajo preindustriales permitirán a corporaciones, empresas emergentes y centros académicos probar y validar soluciones tecnológicas de vanguardia antes de su integración definitiva en las cadenas de montaje reales. Las estimaciones de la organización apuntan a que más de quinientos especialistas, procedentes tanto de la industria nacional como del ámbito de la innovación comunitaria, trabajarán cada año en este emplazamiento para fomentar el intercambio de conocimiento técnico a escala europea.
En cuanto a su dotación operativa, la primera de las áreas se enfoca en perfeccionar los procesos de aquellos sectores que manejan altos volúmenes de fabricación, como el ensamblaje de vehículos, la electrónica, la construcción industrializada o la producción de componentes de madera para mobiliario. Para incrementar la eficiencia de estas industrias, el recinto incorpora tecnologías de automatización, robótica, visión artificial e IA. Por su parte, la segunda instalación se destina a la creación y el ensamblaje de piezas de gran tamaño requeridas por la aeronáutica, la energía, el sector naval y la metalmecánica. Este espacio, centrado en el paradigma de la Industria 5.0, integra celdas robotizadas, robots móviles, exoesqueletos y sistemas de realidad aumentada. Todos ellos orientados a facilitar la cooperación directa entre los operarios humanos y las máquinas durante la ejecución de operaciones mecánicas complejas.
Además de las labores de desarrollo y validación, ambas zonas actuarán como espacios formativos y de demostración técnica, constituyendo de este modo una gran fábrica didáctica que potenciará la participación de la entidad en programas de investigación internacionales. Durante el transcurso de la jornada, las autoridades gubernamentales destacaron que la puesta en marcha de estas infraestructuras facilita la retención de personal altamente cualificado y acerca la investigación aplicada a las pequeñas y medianas empresas para mejorar su competitividad a largo plazo. Finalmente, la presidencia de la organización anfitriona concluyó que el recinto supone un avance cualitativo sustancial en sus capacidades técnicas, lo que consolidará su papel en consorcios multinacionales y proporcionará a las compañías del sector un entorno adecuado para madurar innovaciones aplicables a los mercados estratégicos actuales.



