Acusan a Google de descargar, sin permiso, un modelo de lenguaje de 4 GB en los dispositivos de los usuarios

Documentan que el navegador de Google descarga silenciosamente el modelo Gemini Nano en los equipos de los usuarios, sin consentimiento previo ni opción visible de rechazo. El investigador sostiene que la práctica vulnera la Directiva ePrivacy y el RGPD.
12 de mayo, 2026

El especialista en privacidad Alexander Hanff publicaba, este pasado 4 de mayo, una investigación en su blog That Privacy Guy! en la que detalla cómo Google Chrome descarga y guarda en las unidades de almacenamiento de los usuarios, un archivo de aproximadamente cuatro gigabytes denominado weights.bin, alojado en un directorio llamado OptGuideOnDeviceModel. Se trata de los pesos del modelo de lenguaje Gemini Nano, la inteligencia artificial que Google ejecuta localmente en el navegador para alimentar funciones de IA como la asistencia a la redacción de textos, la detección de fraudes y otras capacidades integradas en Chrome.

Hanff sostiene que el archivo aparece sin que medie ninguna ventana de consentimiento, sin casilla de aceptación en la configuración del navegador y sin notificación al usuario. Dicha descarga se activa cuando las funciones de IA de Chrome están operativas, algo que sucede por defecto en las versiones recientes del navegador.

Si el equipo cumple con los requisitos del hardware exigidos para su ejecución, Chrome procede a descargar y almacenar el modelo sin más trámite. Informes previos publicados en foros y blogs técnicos durante el último año ya habían descrito el fenómeno en sistemas Windows, donde los usuarios advertían que su disco se llenaba sin motivo aparente. La novedad que aporta el análisis de Hanff es la verificación forense en macOS y una cuantificación del impacto a escala global.

Para descartar que los testimonios anteriores fueran anomalías de configuraciones concretas, el autor recurrió a .fseventsd, el registro de eventos del sistema de archivos que el núcleo de macOS mantiene de forma independiente a cualquier aplicación. Hanff creó un perfil de Chrome el 23 de abril de 2026 para una auditoría automatizada de privacidad mediante su plataforma WebSentinel. Dicho perfil no recibió ninguna interacción humana, ni de teclado ni de ratón, y ninguna funcionalidad de IA del navegador fue activada manualmente. Una revisión posterior del directorio de auditoría reveló que el perfil contenía ya los cuatro gigabytes del modelo, y que el proceso completo de descarga e instalación había durado catorce minutos y veintiocho segundos, sin solicitar ninguna aceptación por parte del usuario.

Hanff dedica un apartado específico de su artículo a lo que considera una capa adicional de opacidad: cuando Chrome 147 se ejecuta sobre un perfil elegible, en la barra de direcciones aparece la etiqueta «AI Mode», junto al campo de la URL. Un usuario informado inferiría con facilidad que esa función emplea el modelo local de cuatro gigabytes ya instalado en su equipo y que sus consultas no abandonan el dispositivo y, no obstante, dicha deducción no es correcta.

La etiqueta del modo IA constituye una superficie de búsqueda generativa basada en servidores remotos, de modo que cada consulta introducida se envía a los servidores de Google. El modelo local alimenta otras funciones secundarias como la asistencia a la redacción dentro de áreas de texto, las sugerencias para grupos de pestañas, el pegado inteligente o el resumen de páginas, todas ellas accesibles a través de menús contextuales que el usuario medio rara vez explora.

Para el autor, esta configuración traslada al usuario el coste de almacenamiento y de ancho de banda del modelo local, mientras que la función de IA más visible del navegador continúa enviando los datos del usuario a los servidores de Google.

Además, también afirma que esta disposición activa varias de las categorías de patrones engañosos catalogadas en las Directrices 03/2022 del Comité Europeo de Protección de Datos, en particular la información confusa, la omisión de elecciones intermedias y la dificultad para revertir las decisiones, extendiendo su análisis al Reglamento General de Protección de Datos.

Para terminar su informe, Hanff hace una estimación de la huella ambiental que la acción de Google provoca, calculando que cada descarga del modelo a un dispositivo consume 0,24 kilovatios hora y emite 60 gramos de CO2 equivalente. La cifra parece insignificante hasta que se multiplica por la base de usuarios de Chrome; y es que el navegador web de Google detenta una cuota de mercado superior al 64% a escala mundial y su base de usuarios oscila entre los 3.450 y los 3.830 millones de personas, según las estimaciones disponibles para 2026.

Por ejemplo, si el modelo se despliega en cien millones de dispositivos, lo que equivaldría a aproximadamente el 3% de los usuarios de Chrome, la huella ascendería a 24 gigavatios hora y 6.000 toneladas de CO2 equivalente. Y estaríamos hablando solamente de una pequeña fracción de los usuarios de Chrome.

El cálculo se refiere exclusivamente al envío del archivo y no incluye el almacenamiento posterior, las reinstalaciones tras los borrados, las actualizaciones futuras del modelo ni la energía consumida durante la inferencia, y ha sido realizado en base a unas métricas explicitadas por el propio autor del estudio en su artículo.

Desde Google no han respondido directamente a la polémica, pero diversos medios especializados citan esta página de ayuda de Google Chrome, indicando que la compañía de Mountain View ha estado integrando modelos de IA en su browser desde 2024.

No obstante, y buscando en Wayback Machine (archivo histórico de páginas web) por la URL de esta página en concreto en la que Google explicita la existencia de modelos de IA instalados en local en Chrome, nos encontramos con solamente unos pocos registros que empiezan a finales de marzo de este mismo año, y sin ninguna captura anterior.

Con tan escasas evidencias en la mano, no puedo afirmar que Google haya puesto en línea esta página en fechas recientes, pero la ausencia de capturas cuando hay otras páginas que tienen, por ejemplo, numerosas capturas desde 2013 es, si más no, curiosa. La búsqueda en Wayback Machine la he realizado por URL.